El Ingreso Mínimo Vital (IMV) continúa consolidándose como una herramienta contra la pobreza y la exclusión social en España. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), la prestación llegó en septiembre de 2025 a 776.924 hogares en los que viven 2.369.979 personas, lo que supone un incremento del 17,4 por ciento respecto al año anterior.
Desde su puesta en marcha hace cinco años, el IMV ha dado cobertura a casi 3,3 millones de personas, de las cuales más de 1,4 millones son niños, niñas y adolescentes. La nómina total de septiembre ascendió a 426,3 millones de euros, con una cuantía media mensual de 514,7 euros por hogar.
“El Ingreso Mínimo Vital garantiza un apoyo mayor a los hogares con niños y niñas, mientras que el Complemento de Ayuda para la Infancia amplía esta red para llegar también a familias con ingresos más moderados”, destacó la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz.
Protección reforzada a la infancia
El IMV incrementa su cuantía en función del número de menores en el hogar, un aspecto clave para combatir la pobreza infantil. Actualmente, el 41 por ciento de los beneficiarios son niños, niñas y adolescentes, lo que supone 970.518 menores protegidos.
Más de dos tercios de las familias beneficiarias (532.365 hogares, el 68,7 por ciento del total) conviven con menores de edad. De ellas, 132.256 son monoparentales, la mayoría encabezadas por mujeres.
A esta cobertura se suma el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), que refuerza la protección del IMV con una ayuda adicional de entre 57,5 y 115 euros al mes por menor, según la edad. En septiembre, 543.782 hogaresrecibieron conjuntamente el IMV y el CAPI, con una ayuda media de 125,5 euros por hogar con menores.
El CAPI también puede solicitarse de forma independiente, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, puede alcanzar incluso a familias con ingresos moderados -por ejemplo, una pareja con dos hijos y hasta 3.755 euros de ingresos mensuales-, ampliando el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
En Ceuta, casi 12.000 personas reciben el IMV
En Ceuta, la prestación mantiene un papel fundamental para las familias más vulnerables. En septiembre, se contabilizaron 2.918 prestaciones activas, que benefician a 11.923 personas, de las cuales 5.180 son menores.
El importe bruto de las nóminas ascendió a 1.944.181,99 euros, con una cuantía media de 635,7 euros por hogar, una cifra por encima de la media nacional.
Desde su puesta en marcha en 2020, en la ciudad autónoma se han aprobado 4.838 expedientes, con 19.098 beneficiarios acumulados -10.304 adultos y 8.794 menores-. Además, 3.683 hogares ceutíes perciben el Complemento de Ayuda para la Infancia, lo que demuestra el peso del IMV entre las familias con hijos en la ciudad.
Acceso al Ingreso Mínimo Vital
El Ingreso Mínimo Vital se ha configurado como un "derecho subjetivo" que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad. Para acceder a la prestación, es necesario residir legal y de forma continuada en España durante al menos un año y acreditar tanto la composición del hogar como la situación económica.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral, además del nuevo sistema de doble revisión de ingresos, que permite a las familias conocer con antelación si su prestación se mantiene, aumenta o se reduce.
Cinco años después de su implantación, el Ingreso Mínimo Vital ha extendiendo su apoyo a millones de hogares en todo el país y reforzando su alcance en territorios como Ceuta, donde representa un recurso clave para garantizar la estabilidad de cientos de familias.
