Las Juntas de Personal del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Ceuta y Melilla han salido al paso de la reciente comunicación del organismo sanitario para desmentir lo que consideran una visión “distorsionada” de la situación laboral de los profesionales, reclamando una negociación efectiva y no anuncios unilaterales.
Críticas al Plan de Acción Social
En relación al Plan de Acción Social, las Juntas de Personal reconocen la inversión anunciada de 498.440 euros, pero subrayan que esta cantidad apenas representa el 0,33 por ciento de la masa salarial total, muy por debajo del 1 por ciento que, según indican, destinan de media otras comunidades autónomas.
Por ello, consideran que la cuantía debería triplicarse para equipararse al resto del país y explican que la mayoría de organizaciones sindicales rechazaron el acuerdo al entender que perpetúa la precariedad y la desigualdad.
Oferta de empleo “insuficiente”
Respecto a la oferta de 145 plazas anunciada por el INGESA, las Juntas de Personal la califican como un primer paso positivo, aunque insuficiente para cubrir las necesidades reales del sistema sanitario.
En este sentido, advierten de que este incremento de plantilla no permitirá aplicar de forma efectiva la jornada laboral de 35 horas sin un refuerzo adicional en contratación y presupuesto.
Polémica por la jornada laboral
Uno de los puntos más criticados es la gestión de la jornada laboral. Los representantes sindicales cuestionan que el INGESA haya dictado instrucciones sin negociación previa, especialmente en lo relativo a los turnos de noche y festivos.
Según denuncian, la resolución publicada el 15 de abril en el BOE regula únicamente la jornada diurna, dejando sin definir aspectos clave que afectan a profesionales que trabajan fuera de ese horario, lo que consideran debe ser objeto de negociación.
Derogación de acuerdos y situación del 061 y SUAP
Las Juntas de Personal también alertan de que la citada resolución deroga acuerdos anteriores a 2019, incluyendo el de 2007 que regulaba la jornada del personal del 061 y del SUAP.
Esto, aseguran, deja a estos profesionales en una situación de “limbo jurídico”, pese a que la propia normativa reconoce la necesidad de renegociar sus condiciones laborales.
Exigen diálogo y negociación
Ante esta situación, las Juntas de Personal han reclamado al INGESA que abandone la política de decisiones unilaterales y abra un proceso de negociación “de buena fe” con los representantes de los trabajadores.
Según señalan, su posicionamiento no busca confrontación, sino trasladar una visión realista de la situación y evitar que la ciudadanía tenga una percepción errónea sobre las condiciones laborales del personal sanitario y sus reivindicaciones.
