Marruecos figura desde hoy en la lista inicial de “países de origen seguros” elaborada por la Comisión Europea, dentro de una propuesta que busca adelantar elementos clave del Pacto sobre Migración y Asilo y acelerar la tramitación de solicitudes de protección internacional. Esta iniciativa, presentada en Bruselas, supondrá un endurecimiento de los procesos de asilo para ciudadanos marroquíes y de otros seis países, cuyas demandas se canalizarán por vía rápida al considerarse que proceden de lugares con bajo riesgo de persecución.
La medida, que llega más de un año antes de la entrada en vigor del Pacto (prevista para junio de 2026), permitirá a los Estados miembros aplicar procedimientos acelerados o fronterizos a los solicitantes provenientes de países con una tasa de reconocimiento de asilo igual o inferior al 20 %. Es decir, aquellos cuya probabilidad de obtener protección internacional en la UE es baja según los datos estadísticos.
Además de Marruecos, la lista inicial propuesta por la Comisión incluye a Kosovo, Bangladesh, Colombia, Egipto, India y Túnez. Esta clasificación se ha elaborado a partir de un análisis conjunto de la Agencia de Asilo de la UE, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y datos de los propios Estados miembros.
Desde la Comisión Europea se aclara que la inclusión de un país en la lista no implica una garantía de seguridad para todos sus nacionales, por lo que las evaluaciones individuales seguirán siendo obligatorias. No obstante, el nuevo procedimiento acelerado permitirá resolver las solicitudes en un plazo máximo de tres meses, facilitando los retornos en caso de denegación.
La lista podrá ser revisada o ampliada con el tiempo, y se contempla la posibilidad de suspender o excluir a países si las condiciones de origen cambian significativamente. Asimismo, se subraya que los países candidatos a la adhesión a la UE —salvo excepciones— serán considerados seguros en principio, dado su compromiso con los valores democráticos y el Estado de Derecho.
En el caso de Ceuta y Melilla, puertas exteriores de Europa donde la presión migratoria desde Marruecos ha sido históricamente notable, esta medida podría traducirse en una mayor rapidez en la gestión de solicitudes, pero también en un previsible aumento de devoluciones y en el endurecimiento de las condiciones de acceso a la protección internacional para muchas personas que cruzan desde el país vecino.
Esta propuesta, aún sujeta a debate entre los Estados miembros y el Parlamento Europeo, marca un paso firme en la política comunitaria de control de fronteras y racionalización de los flujos migratorios, al tiempo que refuerza el marco común europeo en materia de asilo.
