El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha lanzado un llamamiento urgente al Gobierno de Pedro Sánchez para que se preste una atención prioritaria al “drama humanitario” que se vive en la frontera sur de Ceuta. Ante la llegada constante de personas migrantes, la formación localista insiste en que la solidaridad de Ceuta debe ser acompañada por recursos humanos, materiales y económicos adecuados para afrontar la situación. Además, destacan la importancia de abordar este desafío “desde una perspectiva humanitaria” que contraste con “el discurso racista de la ultraderecha”.
La preocupación del MDyC se intensifica con el anuncio de la próxima “gira africana” del presidente Sánchez, quien buscará abordar la cuestión de los flujos migratorios en el continente. En este sentido, el partido localista reclama que el Gobierno “mire hacia este trozo del país”. “Si no nos ha escuchado recordándole que también somos España, a ver si al menos ahora nos presta atención por estar situados en el continente africano”, apuntan en su comunicado.
Para el MDyC, es imperativo que Moncloa ofrezca una “respuesta sistemática” frente a las situaciones dramáticas que se han vivido recientemente en la ciudad autónoma. “Necesitamos una mayor implicación por parte del Gobierno de la Nación, cuya responsabilidad pasa por dotar de equidad a cada territorio del Estado español, independientemente de su tamaño geográfico y poblacional, así como de su extrapeninsularidad”, exigen desde la formación.
Los localistas también lamentan que, en pleno 2024, Ceuta aún deba “mendigar” solidaridad a las autonomías gobernadas por el Partido Popular. En este sentido, instan a los populares ceutíes a que “tengan el valor de pedírselo a los suyos”. Según el MDyC, es fundamental resolver el debate interno sobre la solidaridad interautonómica para que la ciudad autónoma pueda avanzar en sus demandas de mayores recursos.
Finalmente, el MDyC denuncia la instrumentalización política de la migración por parte de la ultraderecha, instando a la ciudadanía a “desoír los discursos racistas” que solo buscan aprovechar las tragedias para obtener réditos políticos. “Esto solo sirve para reforzar el mensaje de los que no quieren a Ceuta”, concluyen, enfatizando la necesidad de una acción conjunta y solidaria para enfrentar los desafíos que enfrenta la ciudad.
