El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha remitido una carta al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para trasladarle la situación que se vive de forma reiterada en el paso fronterizo del Tarajal y reclamar una actuación urgente que permita mejorar su funcionamiento.
Propuesta de un acuerdo bilateral entre España y Marruecos
En la misiva, la formación localista comunica al titular de Exteriores que llevará al Pleno de la Asamblea una propuesta para instar al Gobierno de la Nación a impulsar un acuerdo bilateral entre España y Marruecos que contribuya a una gestión más eficaz del tránsito fronterizo. El objetivo, según el MDyC, es garantizar un cruce “más fluido, digno y acorde a la importancia estratégica” de esta infraestructura para la ciudad.
Desde el partido recuerdan que se trata de una situación que afecta de lleno a la ciudadanía ceutí y ante la que, aseguran, “no podemos quedarnos callados”. En este sentido, subrayan que utilizarán su representación institucional a nivel local para elevar el problema al ámbito nacional, ante la falta de iniciativas por parte de las formaciones con presencia en el Congreso. “Si quienes tienen representación nacional no actúan, tendremos que hacerlo desde el localismo”, señalan.
Colapsos, largas esperas y malestar social
El MDyC insiste en que la problemática del Tarajal tiene consecuencias directas sobre la economía, la movilidad, la convivencia y el ejercicio de derechos básicos en Ceuta. En la carta, la formación vuelve a denunciar los colapsos continuos y las largas esperas de varias horas que se registran en el paso fronterizo, una situación que califican de “persistente y previsible” y que, a su juicio, está generando un creciente malestar social.
Asimismo, los localistas expresan su preocupación por la ausencia de un acuerdo bilateral sólido y operativo entre España y Marruecos que permita normalizar la gestión del tránsito fronterizo. Por ello, consideran “urgente e imprescindible” que el Tarajal sea tratado como lo que es, una infraestructura estratégica, y reclaman al Ministerio de Asuntos Exteriores “altura de miras” y la implicación de todos los recursos necesarios para dar una respuesta eficaz a un problema que, advierten, se arrastra desde hace demasiado tiempo.
