Al director territorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta, Jesús Lopera, no le temblaba en la mañana de este miércoles la voz al afirmar que administración y Sindicato Médico están “en las antípodas” cuando se trata de valorar la sanidad ceutí. Sin embargo, ambos coinciden junto a Delegación de Gobierno y presidente de la Ciudad en una cosa: en la ciudad autónoma falta personal.
Haciendo honor a su profesión, el Colegio de Médicos de Ceuta ha contado con varios colegas de gremio para realizar “un diagnóstico, pronóstico y propuesta de tratamiento” de la situación de la sanidad caballa. Su presidente, Enrique Roviralta, ha destacado la importancia de contar con un punto de vista ajeno a la ciudad autónoma. Ya que la intención de órgano, en resumen, es que exista un feedback del que poder nutrirse.
Un “aire fresco” llegado de la mano de Víctor Pedrera y Miguel Lázaro, secretario general y presidente respectivamente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM); y el doctor Abdelghani El Amrani El Marini para afrontar varias reuniones con el máximo representantes del Gobierno de la Ciudad, Juan Vivas; del Gobierno de la Nación, la delegada Cristina Pérez; y del Ingesa, Lopera. Encuentros que si bien no han caído en saco roto, tampoco han logrado el acuerdo entre las partes, que ni siquiera han logrado el consenso a la hora de interpretar las cifras.
De hecho, Lopera no ha tenido tampoco problema en asegurar tajantemente que el Sindicato utiliza en algunas ocasiones “datos que no son reales. “Que un médico ve setenta u ochenta pacientes en un día es mentira, ni es así ni lo ha sido nunca”, ha asegurado.
A lo que ha añadido, que la ciudad autónoma cuenta con 38 médicos de familia y cada uno ve una media de 38 pacientes y ha negado que se “cierren” listas de espera como sí aseguraba recientemente Roviralta, quien se ha limitado a instar al director territorial a preguntar a los afectados.
Pedrera sin embargo se ha referido a los datos ofrecidos por la propia administración, que dejan a Ceuta y Melilla a la cola de las ratios de médicos por paciente. “Hay poco margen a jugar con los números” ha asegurado el facultativo para a continuación acusar a Lopera de “disfrazar” o de “pintar de rosa” las cifras de una estructura “infradotada” en la que “no se puede funcionar” con médicos de guardia durante 15 días. “Van a reventar”, ha advertido.
“Desgraciadamente Ingesa tiene unas deficiencias que han sido malentendidas por la administración, que ha visto en los sindicatos una situación de confrontación en lugar de colaboración”, ha lamentado Pedrera a este respecto.
Pese a los reproches, “no es cuestión del gobierno o de quién esté al frente”, para Lázaro el problema es que el Ingesa “no se ha tomado en serio” esta “pequeñita -y por tanto fácil- parte de gestión”, en dos ciudades que se han convertido sin embargo en “prisiones”. Los sindicatos, no obstante, han insistido en que la responsabilidad de manera última es de la ministra de Sanidad, Mónica García, a la que no han podido trasladar sus inquietudes porque no ha recibido al colectivo. “No es algo cuestionable”, aunque ninguna de las administraciones lo ha reconocido de forma tácita, han lamentado.
“Las soluciones (a la falta de personal) están inventadas en otros sitios”, y los médicos las han puesto sobre la mesa, ahora “solo hay que aplicarlas”, han insistido desde el Colegio, convencidos de que “con un presupuesto adecuado Ceuta podría pasar a no ser la joya de la corona, pero al menos no estar a la cola”.
El director territorial ha explicado que el Ingesa no está “en contra de ninguna reivindicación sindical”, pero tampoco quiere permitir “la hipérbole” o que se ofrezca “una visión catastrofista lejos de la realidad”, como decir “que Ceuta tiene la peor sanidad del mundo o que la gente se muere en los pasillos”. Sí ha admitido que “el sistema sanitario es complicado”, lo que no quita para que en Ceuta trabajen 1.200 personas que atienden de manera diaria a 4.000 y hasta 5.000 personas. “La sanidad de Ceuta es digna y quien diga que no, o que esto se cae, es que no dice la verdad, llevo cuarenta años ejerciendo y he hecho más guardias en el hospital que el Capitán Trueno, como se suele decir”, ha zanjado quitando hierro al asunto en una comparecencia para la que ha mantenido “un tono un poco más coloquial del habitual”.
La guardia peor pagada, en Ceuta
Como médico en Baleares, el presidente de la confederación tiene claro cómo hacer “más atractivo” un territorio de difícil cobertura como es Ceuta. La “fidelización de los MIR” o la “movilización activa de los ciudadanos” son a ojos del facultativo claves en la lucha por la mejora de la sanidad caballa.
”En Baleares tenemos la guardia mejor pagada de España, 35 euros frente a los 23 de Ceuta, una de las peores o la peor”, ha ejemplificado. ”Pero no es un tema solo retributivo”, sino que afecta a los pacientes empezando por las listas de espera.
La sanidad pública, ha señalado, “es el eje del estado del bienestar” y “no puede haber ciudadanos de primera y de segunda”. En este sentido se ha referido al artículo 43 de la Constitución, que reconoce el derecho a la salud y que especifica que compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá además los derechos y deberes de todos al respecto.
Y es que, por muchos avances tecnológicos que lleguen a este lado del Estrecho, estos “no suplen la falta de médicos y los servicios deficitarios” ya que hasta los mejores robots, como el DaVinci requiere de la mano humana para su manejo. Al menos de momento. “El médico ocupa el liderazgo de la escala asistencial”, ha reclamado Lázaro.
