El pasado 27 de febrero una treintena de agentes de la Policía Local protestaba ante el Pleno de la Asamblea, reunido en su sesión ordinaria, para protestar ante las restricciones en el disfrute de sus vacaciones. Una limitación en los días de descanso, que se produce en periodos de alta demanda del servicio, coincidiendo con fechas clave, como la Semana Santa en que nos encontramos inmersos, la Navidad o las vacaciones escolares, que reduce significativamente, explicaban, el número de agentes que pueden descansar al mismo tiempo. Una medida, subrayaban entonces quienes protestaban, que pretende reducir el pago de horas extra, sin reforzar la plantilla y sobrecargando a los efectivos. Una cantidad de días restringidos, señalaban además, que ha ido aumentando progresivamente, incluyendo nuevas fechas, sin que haya supuesto un incremento en el número de agentes de este cuerpo.
Ya entonces, el Gobierno de la Ciudad señalaba que las negociaciones para abordar la cuestión estaban abiertas, mostrando su sorpresa y su disposición a alcanzar un acuerdo, unas negociaciones a las que también se refería el sindicato Comisiones Obreras, en un comunicado, señalando que el proceso de negociación se encontraba activo y que en el mismo estaban participando los tres sindicatos con representación, planteando sus demandas de forma unánime y a la espera de una respuesta por parte de la administración.
Un mes y medio después de aquella protesta, la negociación sigue abierta. Así lo han confirmado las fuentes consultadas por este medio, señalando que la pasada semana se produjo el último encuentro con el consejero de Presidencia y Gobernación para abordar esta cuestión. Así, desde la Ciudad Autónoma han señalado que tras la protesta en el Pleno “se eliminó la orden de servicio que había motivado la queja y en la que se establecían las vacaciones para este año”, presentándose como alternativa la orden de servicio del año pasado y proponiendo a las centrales sindicales que remitieran propuestas a la mesa negociadora de cara a su evaluación y análisis de su viabilidad, comprometiéndose a estudiar las diferentes alternativas.
Las fuentes consultadas por este medio han señalado que ya se ha presentado al menos una propuesta para su análisis y negociación, si bien, hasta el momento no se ha producido respuesta por parte de la administración.
En cualquier caso, estas mismas fuentes han insistido en que el principal problema radica en la actitud que se ha mantenido desde la Jefatura, restringiendo hasta el límite los días de descanso en las fechas clave señaladas anteriormente y generando el malestar entre los agentes que, en muchos casos, acumulan una bolsa de horas que no pueden consumir a lo largo del año y que, ante la intensa fiscalización de las horas extra, tampoco perciben como tal.
Un asunto que sigue abierto y del que se espera que se produzcan novedades en próximas fechas.


