El portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, ha anunciado en la rueda de prensa posterior al Consejode Gobierno de este martes la aprobación del convenio con la Autoridad Portuaria para la implantación en sus terrenos de la nueva base del servicio público de autobuses. Una concesión, ha explicado, que se hace por 20 años y que tendrá un coste anual para la Ciudad de 63.633 euros.
Se trata del primer paso para el traslado de la base de este servicio desde las instalaciones de Hadú-Almadraba, situadas en las Puertas del Campo, a su nueva ubicación aunque, de momento, habrá que esperar para la misma. Así, tal y como ha confirmado el propio portavoz durante su comparecencia de hoy, los autobuses permanecerán en su actual ubicación al menos durante 2025. Y es que ahora se procederá al encargo del proyecto y no se espera que la obra se pueda iniciar hasta el año que viene, a partir de ahí, el plazo de ejecución rondaría los 12 meses, por lo que desde el Ejecutivo se espera que pueda estar disponible a lo largo de 2026.
Respecto a las reivindicaciones pendientes en lo que se refiere al funcionamiento del servicio público de autobuses, pocas novedades. La implantación del pago con tarjeta, una de las cuestiones más demandadas y para la que los vehículos ya cuentan con la tecnología necesaria, sigue pendiente de implantación, realizándose los trabajos necesarios con las entidades bancarias y manteniéndose finales de este año como la fecha prevista.
Tampoco hay novedades sobre la renovación de las marquesinas, sobre las que el portavoz del Gobierno y consejero competente ha vuelto a insistir que se trata de un proyecto integral que tendrá un coste de 1'2 millones de euros y que se encuentra ya en fase de tramitación, fijando este mes de octubre como fecha prevista para la licitación. Una información que ya se transmitía hace varias semanas sin que se haya producido avance alguno al respecto.
La implantación de nuevas marquesinas es una de las reivindicaciones históricas, especialmente para aquellas paradas que se encuentran completamente a la interperie y que en jornadas como la de ayer, en que la lluvia aprieta, hacen imposible que los usuarios del servicio de autobuses se refugien mientras esperan la llegada de los mismos
