jueves. 04.06.2026

Hoy comienzan las labores de dragado del Foso de San Felipe, un proyecto que acumula un retraso de ocho años desde su primera planificación en 2017. Durante el tiempo que duren los trabajos, el Foso permanecerá cerrado al tráfico marítimo en ambos sentidos, con una finalización estimada para mediados de abril de 2025. Además, la zona de la playa del Chorrillo, entre la escollera bajo el puente de Martínez Catena y la primera escalera de acceso a la playa, también quedará restringida al público, ya que allí se depositarán los materiales extraídos.

La necesidad de dragar el Foso de San Felipe se remonta a 2017, cuando empresarios del sector náutico comenzaron a reclamar una intervención urgente ante la acumulación de arena, que dificultaba la navegación y ponía en riesgo la seguridad marítima. Sin embargo, a pesar de la preocupación manifestada, la medida no llegó a ejecutarse en su momento.

En 2019, el dragado fue declarado como una actuación urgente, lo que generó un intenso debate en el Pleno de la Asamblea debido a la falta de avances. No obstante, la obra continúa arrastrando demoras hasta la actualidad, acumulando un retraso total de ocho años.

El Gobierno anunció inicialmente que los trabajos comenzarían en noviembre de 2017, con el objetivo de extraer la arena y cribarla para mejorar la profundidad del canal. Sin embargo, se optó por suspender la actuación durante el primer trimestre del año siguiente para evitar afectar la temporada de playas y la actividad del sector náutico-deportivo, que en esos meses alcanza su máximo rendimiento. A partir de entonces, el proyecto quedó en un limbo administrativo y político, sin fecha concreta de ejecución hasta hoy.

En su momento, la Capitanía Marítima resolvió que, si bien el dragado era recomendable, no era estrictamente imprescindible, siempre y cuando se reforzara la señalización y el balizamiento, especialmente en la entrada sur. A pesar de ello, la presión de los sectores afectados y la acumulación de sedimentos han hecho insostenible la situación, lo que ha obligado a finalmente acometer los trabajos.

La empresa TRAGSA es la encargada de llevar a cabo esta intervención, que busca restablecer una profundidad adecuada para el paso seguro de embarcaciones. Se espera que, con esta actuación, se garantice la navegabilidad y se eviten futuros incidentes en el Foso.

Durante las próximas semanas, las restricciones en el tránsito marítimo podrían afectar a embarcaciones que utilizan esta vía. Asimismo, el cierre de la zona de la playa del Chorrillo limitará el acceso de bañistas y usuarios hasta la finalización del dragado. A pesar de estas incomodidades temporales, se espera que la actuación tenga un impacto positivo a largo plazo, mejorando la navegabilidad y seguridad del Foso de San Felipe.

Ocho años de espera: el dragado del Foso de San Felipe por fin comienza