Aunque estaba previsto que el pago con tarjeta en los autobuses urbanos pudiera ser una realidad desde esta misma semana, finalmente habrá que esperar un poco más. Así lo han confirmado desde AMGEVICESA, empresa encargada de gestionar el servicio, señalando que se espera que “todo esté operativo” en una o dos semanas.
La causa de este retraso, han explicado las fuentes consultadas por este medio, son las pruebas que se continúan realizando con el fin de que “el sistema funcione bien en todas las paradas”. Unas pruebas que se vienen desarrollando desde hace varias semanas y que han puesto sobre la mesa las dificultades en algunos puntos de la red de transporte de la ciudad. Así, con estas pruebas se está procediendo a solventar los errores de cobertura detectados en paradas de algunas de las líneas, especialmente de las líneas 4, 7, 8 y 11, que son en las que se han detectado mayores problemas de conectividad.
Como habrán observado, si son usuarios habituales del servicio de transporte urbano, los autobuses ya tienen instaladas las canceladoras-validadoras desde hace meses, siendo la posibilidad de pago con tarjeta uno de los compromisos adquiridos por el Gobierno de la Ciudad en septiembre del año pasado, cuando se anunciaba que se implementaría de cara a este comienzo de año. El objetivo, se explicaba entonces desde la Ciudad, pasa por incentivar el pago con dispositivos electrónicos en este servicio público, eliminando, poco a poco, el pago en efectivo.
Precisamente en esta línea, una de las cuestiones pendientes es la que tiene que ver con los puntos de recarga. Como saben ya hay establecidas dos oficinas que se suman a la de los Jardines de la Argentina, las de los aparcamientos de Gran Vía y Hadú, si bien también durante el mes de septiembre desde el Ejecutivo se aseguraba que se trabajaba para instalar puntos de recarga en diferentes establecimientos comerciales de la ciudad. Algo que estaba previsto que sucediera entre finales del pasado año y principios de este.

