La sede del Partido Popular ha acogido en la tarde de este lunes el acto de entrega de la tercera edición del Premio Mujer 10 que entrega la formación política en el marco de los actos con motivo del Día Internacional de la Mujer que se conmemoraba el pasado sábado. Un acto en el que la la vicesecretaria de Política Sectorial del Partido, Cleopatra R'Kaina ha sido la encargada de poner el foco reivindicativo e insistir en la necesidad de hablar de los retos a los que se siguen enfrentando las mujeres en un mundo cambiante en el que, sin embargo, los sesgos machistas persisten en industrias tan potentes como la de los videojuegos o la inteligencia artificial. Un mundo en el que las mujeres son cada vez más en diferentes ámbitos profesionales pero en el que les sigue costando un mudo llegar a los puestos directivos y en el que siguen teniendo una menor presencia en sectores estratégicos mientras que sufren los trabajos más precarios y peor remunerados.
Más allá de las reivindicaciones, el acto de este lunes tenía como objetivo principal reconocer la figura de Anisa Milud, a la que se ha referido la vicesecretaria de Organización de los Populares, Malika Abdeselam, quien ha asegurado que “Anisa es el reflejo de la determinación, la vocación y la entrega”, una mujer que ha recorrido una senda no exenta de desafíos para seguir su pasión por la enfermería en un momento en el que no era fácil, en el que era pocas las mujeres que salían a estudiar fuera de Ceuta. Una mujer que se fue y regresó para servir a su comunidad durante más de 40 años, convirtiéndola, ha explicado Malika Abdeselam, en “un faro de luz para Ceuta, una inspiración”.
Pero sin duda el discurso más emotivo y divertido ha sido el de la galardonada. Una Anisa Milud que con su humildad y su desparpajo natural ha puesto negro sobre blanco la realidad de “una niña de posguerra, que iba a un colegio que era una casa y en el que era la única musulmana”. Una niña que luchó por seguir estudiando, primero en el instituto, luego en la universidad, que su padre esperaba que fuera farmacéutica y que acabó siendo enfermera. Una mujer que ha visto el mundo evolucionar, también en el ámbito sanitario, de aquellos tiempos en que los médicos solo eran hombres y militares a la llegada de las primeras doctoras y luego la de muchas más. Una mujer que desde su jubilación anima a las nuevas generaciones a que estudien, porque si personas como ella pudieron, no hay excusa que valga.
El encargado de entregarle el reconocimiento ha sido el presidente del Partido Popular, Juan Vivas, quien ha destacado el coraje y la humildad de la premiada y como son valores que hacen que ninguna meta sea inalcanzable. Una mujer que es “ejemplo de por qué camino y qué senda tenemos que ir”, “una persona excepcional” cuyo comportamiento ante la vida “es de matricula de honor cum laude”. Ahora es el momento de seguir la senda de la igualdad, de la no discriminación y la de la lucha contra la violencia machista, una causa que debe ser de todos y alejarse de la lucha partidista para sacar rédito político.
