jueves. 04.06.2026

El PSOE acusa al Gobierno local del Partido Popular de mantener encendidas las farolas del centro en pleno día, mientras numerosos barrios sufren apagones recurrentes. Reclaman una auditoría energética urgente y priorizar inversiones en zonas históricamente olvidadas por la administración.

Luces encendidas de día y barrios a oscuras

La gestión del alumbrado público por parte del Gobierno del Partido Popular en Ceuta vuelve a estar en el centro de la crítica política. Según ha denunciado el PSOE local, las farolas de la Avenida Otero permanecían encendidas a las 20:25 horas, en pleno mes de julio, cuando la luz natural todavía es abundante. Este episodio, aseguran, no es un hecho aislado y se repite en otras zonas céntricas de la ciudad, lo que califican como “un derroche energético injustificable”.

El contraste con la situación en los barrios periféricos resulta alarmante. Apagones intermitentes y prolongados afectan desde hace semanas a barriadas como Príncipe Alfonso, Parques de Ceuta, Zurrón, Juan Carlos I, Hadú o el Mixto. En muchas de estas zonas, los cortes de suministro eléctrico superan las dos horas, generando inseguridad, malestar vecinal y una clara desigualdad en el acceso a servicios básicos.

Exceso en el centro, negligencia en la periferia

Desde la sede socialista de Daoiz, se denuncia una “doble vara de medir” en la prestación de un servicio público esencial como el alumbrado. Por un lado, se derrocha electricidad innecesariamente en zonas céntricas; por otro, se abandona a barrios enteros a la penumbra cuando cae la noche.

La pregunta clave que lanza el PSOE es clara:

“¿Puede el Gobierno de Juan Vivas hablar de sostenibilidad mientras permite este despilfarro de recursos?”

La respuesta, aseguran, debe pasar por una planificación técnica seria, una inversión territorial justa y una equidad social real. La sostenibilidad, recuerdan, no puede limitarse a eslóganes ni documentos propagandísticos, sino que debe traducirse en acciones concretas y medibles.

Un modelo estético sin contenido real

La Secretaría de Transición Justa, encabezada por Kauzar Laasri, alerta de que una gestión moderna del alumbrado público permitiría ahorrar hasta un 30% del gasto eléctrico anual, siempre que se implanten correctamente sistemas como la telegestión, los sensores lumínicos o la iluminación inteligente.

Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), cada hora innecesaria con el alumbrado público encendido representa un sobrecoste evitable, cuyos fondos podrían destinarse a mejorar las redes eléctricas en zonas que hoy sufren cortes sistemáticos.

Sin embargo, el PSOE considera que el actual Ejecutivo ceutí prioriza lo estético frente a lo funcional. En este sentido, critican que la autodenominada “Estrategia Ceuta Verde”, presentada por el PP con 53 medidas, no ha supuesto mejoras reales para el entorno urbano ni para la transición energética. Entre los ejemplos que enumeran:

  • Árboles talados sin reponer.
  • Alcorques vacíos y sin mantenimiento.
  • Desprotección de espacios naturales emblemáticos, como el pino bicentenario de Calamocarro.
  • Silencio institucional ante el activismo ambiental y las demandas ecologistas locales.

Exigencia de auditoría y medidas urgentes

Ante esta situación, el PSOE de Ceuta exige una auditoría energética inmediata del sistema de alumbrado público, así como una revisión técnica de los sistemas de encendido automático. Insisten en que es indispensable implementar criterios de eficiencia y racionalidad energética en toda la red de iluminación urbana.

Además, reclaman que se prioricen inversiones urgentes en las barriadas que padecen cortes eléctricos, muchas de las cuales no disponen de la mínima seguridad o accesibilidad durante la noche. Las consecuencias de estos apagones van más allá de la incomodidad: afectan a la movilidad, la convivencia y la percepción de abandono institucional por parte de los residentes.

Una cuestión de equidad y justicia territorial

Desde el PSOE de Ceuta subrayan que la transición energética no puede dejar a nadie atrás. La gestión eficiente de la energía, más allá de ser una obligación ambiental y económica, es también un indicador claro de justicia territorial y social.

Las políticas públicas deben garantizar condiciones equitativas para todos los barrios, independientemente de su ubicación o visibilidad política. En ese sentido, el partido socialista apela al compromiso de la administración local para corregir los desequilibrios actuales y avanzar hacia una ciudad más cohesionada, sostenible y habitable.

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