miércoles. 24.07.2024

Si son aficionados al cine, elijan a que director encomendarían la película: a ese Alfred Hichtcok que hizo del suspense un género majestuoso o a ese Luis García Berlanga que convirtió la picaresca española en piedra sobre la que edificar algunas de las películas  más grandes jamás rodadas en ningún sitio. Porque lo que estamos viviendo desde el 23 de julio invita a pensar que ninguno de los dos sería capa de elaborar un guión tan enrevesado, tan  cambiante y tan tenso como el que están ofreciendo las reuniones entre los grupos políticos para investir a uno de los dos aspirantes a La Moncloa.

De entrada, todo parece en manos de un prófugo de la justicia: Carles Puigdemont, que ayer oobtuvo la foto con la que venía soñando probablemente desde que se fugó de España en un maletero en aquel octubre de 2017 en el que muchos de sus correligionarios si aceptaban las consecuencias de haber quebrantado la Ley. La foto en la que aparece de igual a igual con una representante del Gobierno de España. Pero tras las risas y confidencias entre Yolanda Díaz, vicepresidenta en funciones, con Puigdemont y Toni Comín -otro prófugo-, venía la petición del huído más célebre de la política española desde el fallecido Luis Roldán: amnistía y referéndum de autodeterminación o Junts impedirá cualquier investidura. Sea quien sea el candidato.

Puigdemont sube la apuesta, justo en el momento en que los líderes de PP y VOX, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, se reunían en el Congreso. El primero cuenta que "si lo que me van a proponer es esto, ni siquiera merece la pena reunirme con Junts". El segundo da otra vuelta de tuerca: "la solución menos mala es un acuerdo entre PP y PSOE".

España, 5 de septiembre de 2023: el día en que un prófugo de la Justicia consiguió que Santiago Abascal acabase pidiendo que haya socialistas en el Gobierno. Digno del mejor Hichtcock. O Berlanga...

Puigdemont sube la apuesta: referéndum y amnistía o Junts no apoyará ninguna investidura