El líder y portavoz de VOX, Juan Sergio Redondo, ha vuelto a cargar con dureza contra la política del Gobierno en relación con Marruecos y el futuro de Ceuta y Melilla. Ante las persistentes restricciones en la aduana comercial, Redondo ha afirmado que “pensar que puede existir una relación de buena vecindad con un país cuyo único objetivo es colapsar Ceuta y Melilla para anexionárselas, es ser un ingenuo, un iluso o estar al servicio de los intereses del enemigo”.
El líder ceutí de VOX considera que la gestión de la aduana ha sido una “operación de propaganda” que no ha respondido a las necesidades reales de la ciudad autónoma. “Todo han sido titulares y postureo para engañar a los ciudadanos”, sostiene Redondo, quien insiste en que “la realidad ha terminado por dar la razón a VOX”. En su opinión, la aduana no es más que “un paso regional de mercancías” que no representa un avance significativo para Ceuta.
Redondo advierte de que Marruecos está “tomando posiciones” con la vista puesta en una posible negociación del estatus de Ceuta y Melilla, alentado por lo que califica como “la claudicación española en Gibraltar”. “No descartan que ambas ciudades entren en un paquete de territorios de estatus negociable”, señala, y añade que el contexto internacional actual es “muy favorable” a los intereses marroquíes.
“El tiempo corre a favor de Marruecos y en contra de España”, asegura Redondo, que acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de debilidad frente a Rabat. “Si no se produce un giro radical en la política española, la situación será cada vez más insostenible y la presión marroquí aumentará”, afirma.
Finalmente, Redondo lanza una advertencia: “O España reacciona o, cuando quiera hacerlo, será demasiado tarde”. En su crítica, también apunta al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, al que acusa de “sumisión incondicional”. “La política suicida de Sánchez y la sumisión de Vivas han llevado a Ceuta a un punto de inflexión cuyo horizonte no atisba nada bueno”, sentencia.
