Justo coincidiendo en la mitad de la legislatura, el pasado mes de junio, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, se decidía a hacer efectiva una reestructuración del Ejecutivo de la que se llevaba hablando meses. Una reestructuración mediante la que se dividía la megaconsejería que hasta ese momento dirigía Alejandro Ramírez con el fin de agilizar el trabajo en áreas que se consideran claves por parte del Ejecutivo.
Era el propio Ramírez, a la sazón portavoz del Gobierno, quien anunciaba esta reconfiguración del mismo. Era el 30 de junio de este año, haciéndose efectiva con su publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad apenas diez días después, el 9 de julio.
La incorporación de Martínez Peñalver, valor al alza del PP
Durante el anuncio de la reestructuración, Ramírez señalaba que el objetivo pasaba por “reforzar la gestión política y dar un nuevo impulso a los objetivos estratégicos de la legislatura”, siendo la medida principal la división de la, hasta entonces, Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos en dos áreas bien diferenciadas. De un lado, la nueva Consejería de Urbanismo y Transportes, a la que se incorporaba uno de los valores en alza del Partido Popular local, Rafael Martínez Peñalver, mientras que Ramírez quedaba al frente de la Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, encargada de emprender uno de los proyectos clave de la legislatura, el Plan de Vivienda, además del Plan de Inversiones de la Ciudad.
El portavoz del Gobierno confirmaba entonces lo que desde hacía meses era un run run constante en la ciudad, señalando que la incorporación de Martínez Peñalver estaba contemplada desde el inicio de la legislatura, pero que era en ese momento, en un contexto de “Gobierno en minoría y con un Consejo reducido”, cuando cobraba especial relevancia.
“Amigo personal y profesional excelente”, así definía Ramírez a su nuevo compañero de Gobierno, insistiendo en su convencimiento de que “su incorporación supondrá un importante impulso a los objetivos estratégicos que nos marcamos”, entre otras cuestiones porque el nuevo consejero asumía, y ya gestiona, competencias especialmente sensibles y de gran impacto en la ciudadanía, como el desarrollo urbanístico, la ejecución del Plan General de Ordenación Urbana, la gestión del transporte público o el impulso a nuevas inversiones.
De este modo, Martínez Peñalver abandonaba su tarea hasta ese momento, la de jefe de la División de Explotación de la Autoridad Portuaria, incorporándose al Gobierno al que ya apoyaba desde su posición como diputado en la Asamblea desde el pasado 2023.
Ramírez y Chandiramani, los dos nuevos vicepresidentes
Junto a su incorporación, la reestructuración del Gobierno dejaba otra novedad, la creación de dos nuevas vicepresidencias del Gobierno. La primera, la ya mencionada y dirigida por Alejandro Ramírez, destinada, según revelaba el BOCCE del 9 de julio, a asistir al presidente y ejercer funciones clave como la portavocía institucional del Gobierno, la dirección del Plan de Inversiones de la Ciudad y el seguimiento de políticas públicas relacionadas con medio ambiente, urbanismo, servicios urbanos, sanidad y asuntos sociales, además de coordinar los planes transversales en estas áreas entre diferentes Consejerías.
La segunda, por su parte, recaía sobre la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, portavoz del Grupo Popular en la Asamblea, centrada en las áreas estratégicas de transformación económica y digital, educación, cultura, gobernación, recursos humanos, comercio, turismo y deportes, y con funciones de asistencia y sustitución del presidente cuando así se determine.
Objetivo: reforzar la capacidad operativa del Ejecutivo
Una crisis de Gobierno, como popularmente se conoce a estas reestructuraciones, con el objetivo de reforzar la capacidad operativa del Ejecutivo y acelerar proyectos prioritarios para el desarrollo sostenible y estructural de la ciudad, a dos años de una nueva cita electoral. El tiempo será, en cualquier caso, el encargado de determinar si esta reorganización cumple los objetivos marcados.

