Los sindicatos del Ámbito de Negociación -CCOO, UGT, CSIF, FSES y CIG- han abandonado la mesa de negociación del Estatuto Marco como acto de protesta ante la agresión sufrida por una delegada de CCOO en el Hospital Clínico de Valladolid y el bloqueo de los acuerdos por parte del Ministerio de Sanidad. La representante del sector sanitario de FSES y secretaria general autonómica de SATSE Ceuta, Elisabeth Muñoz, ha sido tajante en sus declaraciones a este medio: “Queremos que se deje de negociar fuera del ámbito de representación”.
Muñoz denuncia que el Ministerio lleva más de dos años sin avanzar en la renovación del Estatuto Marco, “una ley que rige a todos los sanitarios de España”, y que de forma unilateral ha paralizado la negociación con los sindicatos legitimados para abrir canales con entidades ajenas al proceso. “Se ha llegado a dar voz hasta a asociaciones de vecinos, cuando los únicos que debemos estar en esa mesa somos los sindicatos elegidos en las urnas”, subraya.
La tensión acumulada por esta situación ha tenido su punto de inflexión con la agresión verbal y el hostigamiento a una delegada sindical en Valladolid, que sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que ser atendida de urgencia en el hospital. Este episodio, según los sindicatos, no es un hecho aislado, sino el resultado de un ambiente de crispación creciente provocado por la falta de garantías institucionales.
“Nos hemos plantado. Teníamos una reunión este viernes con el Ministerio y decidimos suspenderla como señal de protesta. No nos sentamos con cualquiera, exigimos negociar con quien corresponde”, añade Muñoz. Según la representante sindical, esta es la primera vez que un ministerio “se sienta a negociar con cualquiera” antes que con los representantes legítimos de los trabajadores y trabajadoras.
Los sindicatos denuncian además que el bloqueo del Estatuto Marco está generando un grave perjuicio para los profesionales del sistema sanitario, ya que muchas de sus disposiciones están desfasadas y no se ajustan a la normativa actual ni europea. “Todo está paralizado”, afirma Muñoz, quien insiste en que la reforma del Estatuto es urgente y vital para mejorar las condiciones laborales del personal sanitario.
Los sindicatos exigen el respeto a la representación sindical, el cumplimiento de los acuerdos firmados y un entorno libre de violencia para ejercer la representación laboral. “Porque sin respeto, sin diálogo y sin garantías, no puede haber negociación ni avance”, concluyen.
