La Ciudad Autónoma ha dado un paso más en su objetivo de rehabilitar de forma integral la pasarela peatonal de Juan XXIII, una infraestructura que en los últimos meses ha evidenciado un notable deterioro y que incluso ha tenido que ser parcialmente cubierta para evitar riesgos por desprendimientos.
Así, el portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, ya anunciaba el pasado 23 de diciembre el encargo de la redacción del proyecto, una decisión que llegaba después de que se realizara un informe técnico sobre el estado de la estructura tras detectarse daños importantes y que se ha visto acelerada tras los daños provocados por los intensos temporales de este invierno. Mediante la misma, tal y como recoge el proyecto, se pretende no solo reparar, sino garantizar la seguridad y prolongar la vida útil del puente.
Una actuación integral para asegurar la estructura
El proyecto del Ejecutivo contempla una rehabilitación completa de la pasarela, actuando desde la base hasta los elementos estructurales. Entre las principales actuaciones previstas destaca el refuerzo de la cimentación, especialmente en los apoyos más expuestos al desgaste y a la acción del mar, con el objetivo de evitar problemas de estabilidad y posibles fallos estructurales.
Para ello, se llevarán a cabo trabajos de consolidación de los cimientos, protección frente a temporales y reconstrucción de las zonas más afectadas. Esta intervención incluirá también obras en la zona marítima, que requerirán autorización de Costas al afectar al dominio público.
Además del refuerzo de la base, el proyecto incluye la reparación de los elementos de hormigón y acero de la pasarela. Se prevén trabajos de limpieza, tratamiento de las armaduras y regeneración de superficies dañadas, así como la aplicación de soluciones técnicas para recuperar la capacidad de carga del puente.
El objetivo es devolver a la infraestructura unas condiciones óptimas de seguridad y estabilidad, adaptadas a la normativa vigente y preparadas para resistir el desgaste provocado por el paso del tiempo y las condiciones ambientales.
Medidas de protección y mayor durabilidad
La actuación también incorporará distintos tratamientos de protección para evitar el deterioro futuro. Entre ellos, sistemas anticorrosión, impermeabilización, refuerzos estructurales y mejoras en la evacuación de aguas.
Estas medidas permitirán alargar la vida útil de la pasarela y reducir la necesidad de intervenciones a corto plazo, dentro de un plan de conservación y mantenimiento que formará parte del proyecto.
Alternativas para los vecinos durante las obras
Uno de los aspectos clave será garantizar la movilidad de los vecinos de la barriada durante los trabajos. Dado que la pasarela quedará fuera de uso durante la ejecución, el proyecto contempla soluciones provisionales para minimizar el impacto.
Entre ellas, la habilitación de una escalera actualmente en desuso y la instalación de una pasarela provisional que permita cruzar la carretera N-352, una vía especialmente transitada y cuyo paso alternativo se encuentra a más de 600 metros.
El proyecto cuenta con un presupuesto cercano a los 2 millones de euros (1.969.505 euros) y un plazo de ejecución estimado de seis meses desde el inicio de las obras
