El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) quiere expresar su postura ante la reciente noticia publicada sobre una inversión histórica en Atención Primaria por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) para Ceuta y Melilla. Aunque desde esta organización se valora positivamente cualquier esfuerzo destinado a mejorar la sanidad pública, es necesario señalar que, una vez más, se trata de un anuncio que pasa por alto un problema de fondo que se viene denunciando desde hace años: la falta de inversión en recursos humanos.
No basta con hablar de mejoras en infraestructuras o de promesas para el futuro. Ceuta sigue sin contar con plazas nuevas para especialidades médicas tan esenciales como Endocrinología, Radiología, Urgencias hospitalarias o Medicina de Familia. Tampoco se abordan las carencias urgentes en Salud Mental, donde la ausencia de psiquiatras infantiles es especialmente preocupante y tiene un impacto directo sobre la población más vulnerable de la ciudad.
Desde el Sindicato Médico se considera que esta falta de planificación, visión a medio plazo y voluntad política por parte de los gestores sanitarios demuestra una clara irresponsabilidad. La situación actual es insostenible: los profesionales sufren una sobrecarga constante, realizan un número excesivo de guardias y no se está respetando el derecho de los médicos mayores de 55 años a dejar de hacerlas, a pesar de que la normativa lo permite. Mientras tanto, la ciudadanía sigue sin tener garantizada una atención adecuada y especializada.
Además, resulta incomprensible que todavía no se haya ejecutado la declaración de Ceuta y Melilla como zonas de difícil cobertura y desempeño, medida esencial para poder atraer y retener especialistas en los puestos que más lo necesitan. Sin profesionales, no hay sistema que funcione.
El Ingesa, han explicado, ha vuelto a presentar un anuncio cargado de promesas para el próximo año, mencionando mejoras en salud mental o la atención a pacientes crónicos. Desde el Sindicato Médito se advierte que jugar con las expectativas de los ciudadanos, especialmente en cuestiones tan delicadas como el sufrimiento psicológico de menores, roza la irresponsabilidad. No se puede seguir generando ilusión sin medidas concretas ni plazos reales, porque mientras se anuncian futuros avances, miles de pacientes continúan esperando una atención especializada que no llega.
El Sindicato Médico de Ceuta exige que las inversiones se acompañen de decisiones valientes y reales en materia de recursos humanos. Sin profesionales suficientes, cualquier avance será puramente superficial y cualquier promesa sin cumplir será solo un titular más que caerá en el olvido. La sanidad en Ceuta y Melilla necesita compromiso, no propaganda
