El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha respaldado este sábado en la capital la gran protesta estatal convocada para exigir al Ministerio de Sanidad la creación de un Estatuto Médico Propio, una demanda que miles de facultativos consideran esencial para corregir desigualdades acumuladas durante años.
La marcha, que partió del Congreso de los Diputados y finalizó ante el Ministerio de Sanidad, contó con la presencia de Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta (COMCE), y Abdelghani El Amrani, secretario general del SMC. Su participación refuerza —subrayan desde el sindicato— una reivindicación que no es coyuntural, sino parte de una estrategia sostenida a nivel nacional.
Consignas que reflejan cansancio y frustración
Durante la movilización se escucharon mensajes que condensan el malestar creciente del colectivo médico. Consignas como
“Hora trabajada, hora cotizada”,
“No es vocación, es explotación” o
“Médico cansado, paciente mal cuidado”
se repitieron a lo largo del recorrido, evidenciando el hartazgo ante la precariedad normativa y la falta de reconocimiento laboral.
También se escucharon expresiones como “El médico está que arde”, símbolo de la tensión acumulada en el sector, o la irónica y amarga proclama “Mónica, rancia… nos vamos a Francia”, que ilustra la creciente desconexión entre los profesionales y las decisiones políticas que afectan al sistema sanitario.
Para el SMC, estas frases no son exageraciones, sino “la muestra clara de que el tiempo de las excusas se ha acabado”.
Una reivindicación mantenida en el tiempo
Desde Ceuta insisten en que su participación en Madrid no es un gesto aislado, sino parte de un trabajo conjunto con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y otros sindicatos autonómicos.
“El Estatuto Médico Propio es irrenunciable. No aceptaremos soluciones a medias”, recalca la representación ceutí.
El objetivo es claro: un marco profesional homogéneo, que acabe con la dispersión normativa actual y que otorgue estabilidad, derechos y condiciones adaptadas a la realidad asistencial del siglo XXI.
Un marco normativo obsoleto y desigual
La reclamación del Estatuto Médico Propio busca corregir problemas estructurales que afectan a toda España, pero que en Ceuta se agravan por la dificultad histórica para captar y retener especialistas. A ello se suma la presión asistencial sostenida, que aumenta la carga de trabajo y acentúa la vulnerabilidad del sistema.
“El reconocimiento de la penosidad, de la singularidad geográfica y de las necesidades reales de Ceuta es imprescindible. Sin estabilidad ni incentivos, la ciudad queda en una situación de vulnerabilidad permanente”, advierte el sindicato.
“Defender a los médicos es defender la sanidad pública”
El SMC subraya que la mejora de las condiciones profesionales no es una reivindicación corporativista, sino un compromiso con la calidad asistencial.
“La sanidad no puede sostenerse a costa del sacrificio permanente de sus médicos”, recuerdan. “Defender la profesión es defender la calidad asistencial”.
La movilización de Madrid marca un nuevo paso en una demanda que sigue creciendo en todo el país. Desde Ceuta, el mensaje se mantiene firme: sin un Estatuto Médico Propio no habrá estabilidad, ni justicia, ni futuro para el sistema sanitario.


