El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado públicamente este domingo que el pasado jueves se produjo el primer incidente en un centro educativo de Ceuta debido a la ausencia de la enfermera escolar durante el horario lectivo. Según ha explicado desde el sindicato, a las 10.22 de la mañana, una profesora del Colegio de la Inmaculada se vio obligada a llamar al 112 tras comprobar que un alumno sufría un fuerte dolor torácico después de una clase de Educación Física.
Un susto que podría haberse evitado
Ante la falta de personal sanitario en el centro, han explicado desde SATSE, el equipo docente tuvo que esperar la llegada del 061, que finalmente trasladó al alumno al Servicio de Urgencias, donde fue atendido por el personal de críticos. Afortunadamente, han explicado, todo quedó en un susto, pero desde SATSE subrayan que este episodio podría haberse evitado de contar con la enfermera escolar presente durante toda la jornada.
En la actualidad, el Colegio de la Inmaculada solo dispone de enfermería escolar dos días a la semana, una situación que, para el sindicato, evidencia la precariedad del servicio. “La única forma de prestar un servicio real, de calidad, organizado y eficiente es garantizar la presencia diaria de un enfermero o enfermera escolar en cada centro educativo. Solo así se asegura la tranquilidad del alumnado, profesorado y familias”, ha señalado Elisabeth Muñoz, secretaria general autonómica de SATSE Ceuta.
Una plantilla insuficiente que seguirá reduciéndose
Desde el sindicato recuerdan que el curso pasado ya se solicitó que la cobertura de enfermería escolar se realizara mediante un convenio entre el Ministerio de Educación y la Ciudad Autónoma, pero finalmente se volvió a recurrir a la fórmula de los Planes de Empleo, reproduciéndose los mismos problemas.
Inicialmente se publicaron 14 plazas, de las cuales solo se incorporaron 12. En la actualidad, la cifra real es de 12 profesionales, que previsiblemente bajará a 10 en los próximos meses debido a bajas por maternidad. De esta manera, el curso 2025-2026 no podrá finalizar con una enfermera en cada colegio, como sí ocurre, han explicado, en la ciudad hermana de Melilla.
La figura esencial de la enfermera escolar
El sindicato recuerda que la función de la enfermera escolar va mucho más allá de la atención asistencial en urgencias. Se trata de una figura clave en la detección precoz de problemas de salud crónicos o agudos, pero también en la identificación de hábitos y conductas no saludables que afectan a la salud física, psicológica y emocional del alumnado.
En este sentido, SATSE destaca su papel en la prevención y acompañamiento de problemas de salud mental, cada vez más presentes en la infancia y adolescencia, así como en la atención a trastornos de la conducta alimentaria, el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias, la violencia o discriminación por razón de género y el acoso escolar.
Asimismo, la enfermera escolar, han explicado, colabora activamente con el profesorado para informar y sensibilizar a la población juvenil en la prevención de enfermedades de transmisión sexual y otros problemas cuya incidencia no ha dejado de crecer en los últimos años. También actúa como enlace entre la comunidad educativa y los recursos sanitarios y sociales, contribuyendo a la creación de entornos escolares más seguros y saludables.
Una inversión en salud y futuro
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como distintos organismos nacionales e internacionales han reconocido los beneficios de contar con personal de enfermería en los colegios, destacando que constituye una inversión en salud a corto, medio y largo plazo.
Los hábitos y conductas que determinan la salud se adquieren en gran medida en la infancia y adolescencia, por lo que los colegios son el lugar idóneo para enseñar a cuidar la salud. “Ceuta no puede seguir dando la espalda a esta realidad”, ha concluido en el comunicado remitido a los medios este domingo el sindicato SATSE.
