El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha participado en la mañana de este martes en el desayuno informativo de Nueva Economía Forum, una cita en la que ha se ha abordado la situación de Ceuta, las posibilidades que ofrece la ciudad y los retos de futuro a los que se enfrenta. Tras una intervención inicial, en la que el presidente de la Ciudad ha hecho un repaso de todas y cada una de las cuestiones de actualidad, desde los condicionantes a los que se enfrenta Ceuta por su situación geopolítica a las líneas estratégicas en las que se viene trabajando para paliarlas, Vivas se ha sometido a las preguntas de la prensa entre las que las relaciones con Marruecos han sido protagonistas.
Así, una de las cuestiones por las que se ha interpelado al presidente de la Ciudad ha sido el temor a la intensificación de las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos ante la nueva presidencia de Trump y la posibilidad de una nueva “marcha verde” sobre la ciudad. En este sentido, Vivas ha sido absolutamente claro: “no tengo ninguna preocupación de que Ceuta pueda verse afectada por una posible marcha verde, es algo absolutamente descartable”.
El presidente de la Ciudad ha lamentado este tipo de mensajes “sin fundamento”, subrayando que “generan una situación absolutamente negativa para el arraigo de la población en Ceuta y su clima de confianza”, insistiendo en que “no existe el más mínimo riesgo de una contingencia de este tipo”.
En este sentido, y desde el principio de su discurso, Juan Vivas ha subrayado en algo que es una evidencia para los ceutíes pero que no duda a la hora de recordar en cada una de sus intervenciones fuera de los límites de la ciudad, que “Ceuta es España por los cuatro costados, se mire por donde se mire”. Así, ha señalado, “lo acredita la historia, lo avala el derecho y lo quieren los ceutíes”. Y es que, ha explicado, “la soberanía de Ceuta está garantizada por el ordenamiento constitucional y el Estado”, se encuentre quien se encuentre al frente del Gobierno de la Nación, sea del color político que sea.
Vivas ha insistido también durante su intervención en la necesidad de unas buenas relaciones con el país vecino. Unas relaciones eficaces para controlar la inmigración y para contar con una frontera con un funcionamiento normalizado. Buenas relaciones que, en cualquier caso, “no deben ser un impedimento para defender con toda firmeza la soberanía y la integridad de Ceuta, porque cuando la defendemos, defendemos la soberanía y la integridad de España y la soberanía y la integridad de Europa”.
Todo ello en un momento en el que se han dado los primeros pasos para contar con una aduana comercial, ha recordado. Unos primeros pasos que deben culminar con la existencia de una frontera comercial convencional, sin más límites que los establecidos por el derecho y las capacidades logísticas, pero que ya ha dejado un primer hito histórico, las primeras operaciones de importación y exportación con el sello de Ceuta, España.
