La actividad política regresa esta semana a la normalidad en Ceuta tras el paréntesis de la Semana Santa. La Asamblea retoma el pulso institucional con la celebración de los plenos ordinarios correspondientes al mes de marzo, que se desarrollarán el martes y el miércoles, en sus sesiones resolutiva y de control respectivamente. A ello se suma que, en paralelo, la institución deberá encarar en las próximas semanas la convocatoria de los plenos de abril, lo que anticipa un final de mes especialmente intenso en el calendario político local.
El primer pleno tendrá lugar el martes, 7 de abril, con la sesión ordinaria resolutiva del mes de marzo. El orden del día incluye la aprobación de actas de sesiones anteriores y un amplio bloque de propuestas de los distintos grupos políticos, que volverán a marcar el debate en el hemiciclo.
Entre los asuntos más destacados figuran iniciativas relacionadas con la gestión del agua, como modificaciones de la ordenanza de abastecimiento domiciliario y diversas cuestiones sobre el suministro en la ciudad. También se debatirán propuestas de carácter social, como la reactivación de un protocolo de detección y atención del alumnado con TDAH o la puesta en marcha de ayudas directas bajo el nombre de 'Ceuta Resiste'.
El pleno abordará además cuestiones de marcado contenido político e institucional, como el rechazo a la guerra como instrumento de política exterior, la solicitud de una visita oficial del jefe del Estado a la ciudad o incluso la propuesta de estudiar la construcción de un aeropuerto en Ceuta, entre otras iniciativas presentadas por los grupos de la oposición.
Un día después, el miércoles, 8 de abril, se celebrará la sesión ordinaria de control correspondiente también al mes de marzo. En este caso, el protagonismo recaerá en la labor de fiscalización de la oposición al Gobierno local a través de interpelaciones sobre distintos ámbitos de gestión.
Entre los temas que se pondrán sobre la mesa destacan el proyecto de regeneración de las playas de la bahía sur, el estado de conservación del patrimonio histórico, la ejecución del Plan de Vivienda 2025-2028 o la situación de la parcela del Brull destinada a uso educativo. También se preguntará por el precio de los carburantes en la ciudad, el consumo de agua en instalaciones públicas o la actualización del Plan de Inclusión Social.
La sesión incluirá igualmente cuestiones relacionadas con infraestructuras y proyectos de ciudad, como el futuro de instalaciones deportivas, la creación de nuevos espacios municipales o la implantación de iniciativas vinculadas al turismo inteligente.
Con estos dos plenos, la Asamblea recupera plenamente su actividad tras el parón festivo, aunque sin apenas margen de descanso: el calendario institucional obliga a encadenar en breve las sesiones correspondientes al mes de abril, que deberán celebrarse en las próximas semanas y que volverán a situar el debate político en el centro de la actualidad local.
