La implementación de la zona de bajas emisiones en la ciudad tendrá que esperar al menos hasta 2025. Así lo ha confirmado el portavoz del Gobierno, quien ha señalado que, aunque estaba previsto inicialmente que esta ordenanza estuviera lista para finales de este año, "a nivel de aprobación de ordenanzas es inviable tenerla antes de finalizar los ejercicios por cuestiones obvias".
Según explicó, aún no se ha llevado a cabo la aprobación inicial de la normativa, aunque los pasos necesarios ya están en marcha. "Tenemos instalados diferentes puntos de control de calidad del aire en diversas zonas, requisito imprescindible para medir eficazmente y definir qué áreas se declararán como de bajas emisiones", afirmó. También destacó que varios proyectos en curso, como la creación de zonas peatonales, influirán en la configuración de estas áreas.
El portavoz insistió en la importancia de una implementación bien fundamentada. "No sería idóneo aplicar una ordenanza sin todos los estudios técnicos necesarios para garantizar una aplicación satisfactoria y minimizar los problemas, como ha sucedido en otras ciudades", apuntó.
Por otro lado, el servicio de ayuda a domicilio sigue siendo objeto de debate. Ante las críticas por no haber optado por la municipalización del servicio, el portavoz defendió la decisión de adjudicarlo a una empresa externa. "El área de Servicios Sociales ha debido concluir que la externalización era la mejor opción, considerándolo todo", indicó.
Aunque no ofreció detalles específicos sobre el expediente, dejó claro que esta decisión responde a garantizar la calidad del servicio en las próximas anualidades.
