domingo. 14.04.2024

“En Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, hubo guerras, terror, asesinatos… Pero también Miguel Ángel, Leonardo y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron quinientos años de amor, democracia y paz. ¿Y cuál fue el resultado? ¡El reloj de cuco!”. Si usted es cinéfilo con cierta inclinación por el cine clásico, habrá reconocido la frase que Orson Welles improvisó en 'El Tercer Hombre', acaso una de esas películas que cualquiera enviaríamos al espacio como parte de una selección de las mejores de todos los tiempos. Y parece ajustarse a aquello de hacer de la necesidad virtud, de que las grandes ideas surgen en contextos difíciles, de que las buenas ideas nacen cuando los problemas aprietan. Y también, ¿por qué no decirlo? al espíritu de la conferencia que esta tarde ha ofrecido Francisco Carmona.

Es el responsable de Extranjería de la Policía Nacional en Andalucía Occidental  y Ceuta. Ciudad que, "evidentemente, conozco bien por temas operativos", dice a los periodistas antes de empezar su disertación en el Casino Militar. Pero no son sus experiencias al respecto (qué, intuimos, más que para conferencia darían para libro) las que motivan su disertación en el Centro Cultural de los Ejércitos sino los orígenes de la Policía Nacional, en pleno siglo XIX.

Parte del público que llenó el Salón de Actos del Centro Cultural de los Ejércitos/ Dani Hernández
Parte del público que llenó el Salón de Actos del Centro Cultural de los Ejércitos/ Dani Hernández

Los inicios de siglo, generalmente, no suelen ser tranquilos en España. Pero el XIX presentaba retos por todos lados: "fue un siglo entretenido como mínimo, Un siglo de inestabilidad y estabilidad en su momento con las guerras carlistas, una guerra de la independencia que sufrimos con el invasor francés que nos influenció muchísimo, bastante en la codificación jurídica, tanto código penal, derecho administrativo, separación de poderes, etcétera Y sobre todo, como me gusta a mí decir y citar de un gran maestro mío en la historia de José Luis Comellas, Un siglo de fárrago, un siglo intenso de cambio en el corto plazo donde los acontecimientos se sus  producían en cascada. Eso fue así. Pero tuvimos la gran suerte en 1824 de que se produjo un periodo de estabilidad. Las cosas habían cambiado con  el liberalismo;  las guerras de Napoleón habían cambiado Europa y el Cuerpo Nacional de Policía. Entonces, como antecedente histórico en 1824, pues se produjo un gran periodo de estabilidad, que permitieron sacar adelante un gran proyecto para la estructura del Estado, la seguridad interior".

Claro que el siglo XIX con sus guerras civiles -¿cómo cabria catalogar, si no, a las Carlistas?-, sus pérdidas de colonias, sus repúblicas, sus magnicidios y sus movimientos absolutistas y anarquistas no concluye aquí... "A través de la Guerra de la Independencia se produjo una fragmentación tremenda, incluso de los soldados dispersos, desertores, brigantes que habían sido en su momento criminales. O sea, fue una situación muy conflictiva. Eso empieza a estabilizarse a partir de 1814 y después,en el contexto de de la guerra, no lo de las guerras, sino de los procesos revolucionarios en Europa a partir de la primera mitad del siglo 19, sobre todo en Francia, llegan a España a partir de 1864, año en que se constituye la internacional anarquista. También  el terrorismo anarquista importado de Francia en 1894".

Fernando Rocha (izq) y Marcos Llago (dcha), 2 jefe y comandante general de Ceuta respectivamente/ Dani Hernández
Fernando Rocha (izq) y Marcos Llago (dcha), 2 jefe y comandante general de Ceuta respectivamente/ Dani Hernández

¿Era por tanto la mejor época para que naciera un cuerpo como la Policía Nacional "es un siglo de cambios constante de reforma en toda la administración, no solo no solo en la Policía, sino en todas las instituciones del Estado. Como explicaré o intentaré explicar ahora y con lo realistas moderados y con los liberales moderados también, que finalmente acepta el régimen monárquico, se produce una una fijación de la seguridad interior del Estado a través de la policía y durante todos estos acontecimientos". Una herencia, en cierto modo, gala: "evidentemente la influencia francesa de la revolución de 1789 y luego Napoleón, los girondinos que eran partidarios, como así demostraron,  de extender la revolución a toda Europa por la fuerza de las armas, lo cambió todo. Ellos tenían un modelo de policía, la Sureté, en la que se establecieron. Es un modelo girondino, no es un modelo jacobino en que establecieron la separación de la justicia y la policía. Y eso Napoleón lo arrastró si se me permite esa expresión con todo su ejército al resto de Europa, entre ellos España, poniendo a su hermano rey José, un rey intruso, no querido por los españoles, pero títere de Napoleón, que instauró un modelo policial que luego a nosotros nos influiría muchísimo".

La Policía Nacional, ¿una herencia de Napoleón Bonaparte?