sábado. 20.04.2024

Llovía sobre Ceuta al mediodía, como solo lo hace cuando es el viento de poniente el que sopla para dejarnos ese panorama enloquecedor que alterna intensas trombas de agua con el sol más resplandeciente, y viceversa. Llovía como tal vez pudo hacerlo el pasado jueves, como debió hacerlo, a cientos de kiilómetros. En la misma ciudad de Valencia donde un edficio de catorce plantas de altura ha unido a un pais como el nuestro, al que solo los triunfos deportivos y los lutos parecen ser los elementos que aunen voluntades y sentimientos.

Y como muestra, un botón. ¿Recuerdan muchos actos, en los últimos tiempos, en que los representantes de todas las fuerzas de la  Asamblea posen juntos, sin reproches y con orden?. Nosotros tampoco. Hoy, por desgracia, ha sido el día en que los cinco grupos represenetados ante la Asamblea, PP, PSOE, VOX, MDyC y Ceuta Ya!, han comparecido en silencio. En algunos casos, se diría que visible -y lógica- mente afectados. También los tres parlamentarios nacionales o representantes de la Delegación del Gobierno.

Ya lo dijo, con acierto, el propio Rey Felipe, presente en la ciudad del Turia: "El dolor de Valencia es el de toda España". Silencio; ni una declaración. Silencio: ni un gesto. Sobran las palabras. Un edificio arde, hiela el corazón a la tercera ciudad del país y este se vuelca con las víctimas. Ahora llega el turno de los investigadores: de aclarar si el problema viene en los materiales empleados para la construcción del edificio, de un mal estado de la red eléctrica o lo que quiera que haya ocurrido. Diez vidas segadas, unas cuantas arruinadas y la sensación de que somos vulnerables. Por más tecnología que usemos, más conectados que estemos, da la impresión de que solo tragedias como las de El Campanar nos dan la verdadera muestra de lo qué somos, de lo breve que es la vida y lo fácil que es perderla en cuestión de segundos.

Llevaba razón, Majestad. El dolor de Valencia es el de España entera.

La Asamblea recuerda a las víctimas de Valencia con cinco minutos de silencio