La marcha de José María Caminero al frente de la Intervención General de la Ciudad de Ceuta es inminente. Forzado por la edad y tras años marcando el ritmo de la fiscalización municipal, el interventor se jubila. El Gobierno ya mueve ficha para cubrir una de las plazas más sensibles del engranaje administrativo local. Y un nombre suena con más fuerza que ningún otro: Rocío Guillén Blasco.
Guillén, Técnico Auditor de la Ciudad, es desde diciembre de 2021 funcionaria de carrera, tras superar una oposición por turno libre correspondiente a una oferta de empleo público complementaria. Su trayectoria en la administración local viene de antes: primero como interina, y mucho antes como directora económica de Radio Televisión Ceuta.
No es una desconocida en el entorno de la Intervención. Caminero ha delegado en ella funciones en varias Mesas de Contratación —incluso antes de su nombramiento como funcionaria de carrera—, lo que deja entrever la confianza que el actual interventor deposita en ella. De hecho, Guillén podría haber sido recomendada por el propio Caminero como su relevo.
A su experiencia técnica se suma un perfil académico consolidado. Ha sido profesora en másteres de Dirección y Administración de Empresas Turísticas en la Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta y figura como profesora asociada en el Departamento de Organización de Empresas, impartiendo docencia en los grados de ADE y en el máster de profesorado.
La figura del interventor municipal está reservada, por ley, a funcionarios con habilitación nacional. Pero Ceuta lleva años al margen de esa exigencia. El presidente Vivas y sus sucesivos gobiernos no han podido contar con un interventor con ese perfil, una anomalía que se ha perpetuado gracias a la falta de cobertura de la plaza por concurso. El último intento quedó desierto. Y el Gobierno confió en un cambio legislativo que habría permitido a Caminero prolongar su estancia unos años más. No llegó.
Aunque su jubilación está a la vuelta de la esquina, Caminero no se marchará a caso como un jubilado más. El veterano interventor podría mantenerse vinculado al Ejecutivo en alguna otra función de la confianza de Vivas.


