lunes. 24.06.2024

La implantación del Programa KIVA contra el acoso escolar y para la mejora de las relaciones en los centros educativos de la Ciudad, acordada por el Pleno en noviembre, no ha llegado a ver la luz porque ya existía un “programa paralelo” del Ministerio del que nadie habló entonces. Ahora, el Ejecutivo anuncia que hará “algo en contra del bullying” dentro de su guía educativa, pero no elude las críticas de una oposición disgustada con el cambio de parecer del PP.

La desaparición de la propuesta del programa del Gobierno popular ha sido denunciada por Ceuta Ya!, grupo al que –“en conversación informal”- la consejera de Educación, Pilar Orozco, trasladó -según su versión- que la medida no se iba a implementar debido a problemas de presupuesto –“falta de fondos en la consejería”-.

Una excusa que Julia Ferreras ha tachado de “inaceptable”, pues, ha señalado la diputada, “una de las ventajas de este programa es, precisamente, lo poco costoso que resulta en relación con los excelentes resultados que proporciona”.

Algo lejos de la verdad desde el punto de vista de la consejera, que ha insistido en que Educación ya cuenta con un programa similar y que el compromiso se limitaba al “estudio” de la posibilidad.  “El del ministerio actúa sobre los casos de acoso, KIVA previene”, ha aclarado Ferreras sobre la “diferencia fundamental” sobre este “complemento excelente” que la consejera ha deslizado que no ha gustado entre los docentes.

“Yo no he dicho que no se vaya a hacer nada en contra del bullying, de hecho, estamos planteando introducir dentro de la guía educativa de la ciudad un programa e incluso abrir una convocatoria en concurrencia competitiva para que distintas entidades puedan presentar sus programas”, que no solo se limitan al acoso escolar, ha abundado.

Las respuestas del Ejecutivo, que no han decepcionado tampoco en esta ocasión, van rotando entre dos, ha advertido Ferreras: “No tenemos competencias o, la más sangrante: no hay dinero”. Sin embargo, ha recordado la diputada, que recientemente ha habido una modificación de crédito por valor de casi cuarenta millones y a diario se realizan “gastos superfluos que cada vez más enfadan a la población ceutí”.

El programa KIVA “marca registrada”, ha puntualizado en esta línea Orozco, suponía un coste superior al previamente presentado y “el trabajo de los maestros depende del Ministerio”, ha sostenido, tal y como auguraba la formación localista en su exposición. En todo caso, ha incidido en preguntar “por qué KIVA y no otro”.  Porque forma parte de una propuesta aprobada, ha recordado la oposición, “ya no cabe la crítica”.

Al margen de lo puramente económico, Ceuta Ya! ha querido insistir en lo que denomina “el comportamiento ya no anómalo, sino también antidemocrático e inadmisible” por parte del Gobierno. “Es que da igual lo que traigamos a este Pleno, la decisión última de qué propuestas aprobadas se ejecutan o no es del Partido Popular”, ha lamentado Ferreras.

Si de verdad fuese un problema de dinero, se podía haber solventado con la mencionada modificación presupuestaria. Ferreras aporta el siguiente ejemplo: “Con el sueldo anual de una sola de las vicepresidencias de la Asamblea, podríamos implementar el programa KIVA en cinco colegios durante tres años”.

En esta línea, la formación  ha recordado que no es la primera vez que el Gobierno le aprueba una propuesta relacionada con el acoso escolar para, posteriormente, dejarla sin aplicación. 2021 logramos incluir en los Presupuestos otro Plan Anti-bullying que trataba convertir en espacios de concienciación las zonas del centro escolar en las que habitualmente se producen situaciones de violencia.

La Ciudad hará “algo en contra el acoso”, pero no será el programa KIVA, aprobado en Pleno