viernes. 23.02.2024

Cristina Pérez será la nueva delegada del Gobierno en Ceuta una vez de que el Consejo de Ministros, en su sesión de la próxima semana, anuncie el cese de su antecesor, Rafael García, y el nombramiento de la hasta ahora vicepresidenta I de la Mesa de la Asamblea y secretaria de Organización del PSOE local como su máxima representante en la Ciudad. Una posibilidad que no se ha hecho oficial, pero que se daba por hecha en los mentideros políticos de la ciudad desde la semana pasada.

Y es que Pérez es uno de los pilares del PSOE de Ceuta, a pesar de que en los últimos meses se ha mantenido alejada de la la primera línea por haber sufrido un problema de salud grave del que está terminando de recuperarse en los últimos días. Una recuperación que se hacía evidente hace poco más de una semana cuando viajaba a Madrid para participar en el primer encuentro de la militancia socialista con el secretario general de su partido y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la investidura.

Cristina Pérez es, además, una de las personas de confianza del secretario general del PSOE de Ceuta, Juan Gutiérrez, quien la ha llegado a calificar como “alma mater” del partido. Una característica prácticamente intrínseca a la Secretaría de Organización que implica la coordinación de cada una de las áreas así como la capacidad de ejercer como filtro para el secretario general, especialmente en los momentos más complicados, como las recientes campañas electorales.

Pérez ha demostrado, además, a lo largo de los últimos años su capacidad de negociación así como su firmeza en un cargo tan relevante como el de vicepresidenta de la Mesa de la Asamblea, que ha ostentado desde la pasada legislatura con una breve interrupción, la de los meses que fue sustituida por el diputado de Vox, Francisco José Ruiz, después de que esta formación decidiera apoyar los presupuestos del PP a cambio de este puesto, su presencia en el Consejo de Administración del Puerto y la salida de los socialistas de los puestos de coordinadores de barriadas, entre otras cuestiones.

Su posición como vicepresidenta I de la Mesa ha mostrado también su cara más firme, no dejándose amedrentar, precisamente, por los diputados de Vox cuando le ha tocado conducir el debate en sustitución del presidente de la Ciudad. Un presidente con el que, por cierto, mantiene una buena relación a pesar de las más que evidentes diferencias políticas, lo que garantiza que el trato se mantenga en unos términos lealtad institucional similares a los de los últimos años, tanto con Rafael García, como con Salvadora Mateos, al frente de la representación del Gobierno de la Nación en la ciudad.

Pérez tendrá que enfrentarse, en cualquier caso, a muchos retos al frente de la Delegación del Gobierno, como el impulso definitivo al Plan Integral para el Desarrollo Socioeconómico de Ceuta, la solución a la cuestión de las bonificaciones de las cuotas a la Seguridad Social, cuya “derogación de facto” con la puesta en marcha del nuevo sistema ha puesto de acuerdo a todos los agentes sociales, o la puesta en marcha de la prometida aduana comercial, cuya apertura definitiva se ha retrasado ya un año.

Retos de enjundia para los que, todo hace indicar, Cristina Pérez seguirá contando con el que ha sido delegado del Gobierno hasta ahora, Rafael García, que se mantendrá en la Delegación pero en un segundo plano, convirtiéndose en el Jefe de Gabinete de la nueva delegada. Eso sí, para ello habrá que esperar a los próximos días cuando se dará a conocer el nuevo equipo de Pérez al frente de la Delegación del Gobierno.

El Consejo de Ministros nombrará delegada del Gobierno a Cristina Pérez la próxima semana