martes. 27.02.2024

 

 

Alumno del Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, la vida de Pascual Morales Sicluna parecía encaminada hacia la comodidad económica y el prestigio social. Y así fue hasta que, como a tantos otros, se le cruzó la Guerra Civil en su camino. Caido en desgracia en 1936, fue en 1941 cuando se le prohibió ejercer profesionalmente cualquier actividad relacionada con la Medicina. Una herida que ha quedado cerrada en la mañana de este sábado en un acto en el que, oficialmente, se le rehabilita para ejercer su profesión. Algo que, obviamente, le llega tarde pero que reconforta entre otros a su bisnieto. Miguel Ángel Guirao, caprichos del destino, es hoy profesor de Medicina en la Universidad de Granada.

 

No fue la única desgracia personal de Morales, ya que una de sus hijas falleció antes de cumplir la treintena. Un capítulo que recuerda su nieta, Elisa Piñeyro, que no oculta que en la suya -como en otras tantas familias- hablar de la contienda era hablar con amargura.

 

El Salón de Actos del Colegio de Médicos de Ceuta, del que fue primer presidente y fundador, llevará el nombre de Morales. Lo anuncia su hoy sucesor, Enrique Roviralta, que destaca la emotividad de este acto en el encuentro organizado por la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Granada, de la que decenas de personas se han desplazado a Ceuta.

 

La entrega de la placa que rehabilita a Morales se hizo durante la recepción en la Ciudad Autónoma, en la que el portavoz Jacob Hachuel hizo las veces de anfitrión. Por cierto; 150 son, aproximadamente, los médicos de Ceuta que se han formado en la universidad nazarí. Una exposición con sus orlas puede verse, hasta principios de enero, en el Casino Militar. 

El Colegio de Médicos rehabilita a su primer presidente casi 80 años después