jueves. 22.02.2024

Flotaba en el ambiente que el 45 aniversario de la Carta Magna no era, precisamente, el más esperado. La amnistía, la renovación del CGPJ  y una brecha que más que grande parece insalvable entre los principales partidos del país no invitaban a otra cosa que no fuera cumplir el expediente y buscar el lugar común para los discursos sobre un texto que cumple las cuatro décadas y media.

A eso se dedicaron tanto el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, como el delegado del Gobierno, Rafael García, en el que será uno de sus últimos actos antes de dejar el cargo en favor de Cristina Pérez. Por cierto, la única diputada socialista ausente hoy del acto. García fue el primero en intevenir, ofreciendo un breve parlamento en el que destacó que la Carta Magna "nació con una vocación de encuentro, de dialogo y reconocimiento de nuestra riqueza y diversidad cultural y territorial. Gracias a ella hemos convertido un sueño en realidad, y disfrutamos de un sistema político homologable con el del resto de las naciones europeas. 

Las ganas "de construir un futuro unidos, y la generosidad por parte de los partidos políticos que representaban la pluralidad de la sociedad española en 1977 fueron claves para que España haya podido constituirse, durante todos estos años, en un Estado Social y Democrático de Derecho que proclama como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político".

El acto contó con lengua de signos y azafatas ataviadas con el traje regional/ Juanjo Coronado
El acto contó con lengua de signos y azafatas ataviadas con el traje regional/ Juanjo Coronado

Para García, el texto constitucional "no se limita a dar una respuesta a los problemas del pasado, sino que es también el instrumento con el que los jóvenes de hoy afrontarán retos, ampliarán derechos y conquistarán logros. Así pues dará respuesta a desafíos derivados de la globalización de la economía, la inteligencia artificial, la sostenibilidad medioambiental o la diversidad".

Por su parte, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, si mencionó sin citar explícitamente algunas cuestiones como el 'blanqueamiento' a ETA, la independencia del poder judicial o la amnistía a los condenados por el referéndum ilegal del 1 de Octubre de 2017. Vivas, de hecho, quiso  recordar "una lección de hace 45 años pero que mantiene su vigencia: en los momentos decisivos, cuando está en juego el porvenir de los pueblos, la unidad resulta ser la principal fortaleza y la división la carga más pesada".

 

El regidor llamó a defender "la unidad de España como patria común e indivisible de todos losespañoles, y la soberanía nacional, que tiene un único y exclusivo titular: el pueblo español. El Estado Autonómico como expresión política de la rica diversidad de España,de sus tierras y de sus gentes o la igualdad de todos los españoles ante la ley, en derechos, deberes y obligaciones, sin ningún tipo de discriminación ni privilegios de impunidad".

Vivas también recordó a las victimas del terrorismo, "que merecen nuestro recuerdo, junto con el compromiso de defender sus legítimas demandas de memoria, dignidad y justicia, de no llegar nunca a confundirlas con sus verdugos.

El presidente advirtió que "son los cimientos del edificio los que están en peligro", relatando también que "si en algún lugar cobran vigencia preceptos como la solidaridad interterritorial o la unidad de España" es en sitios como Ceuta o Melilla.

El acto concluyó con la entrega de tres coronas de flores en el monumento a la Carta Magna. Además de Vivas y García, puso flores el comandante general, Marcos Llago.

El "edificio con cimientos en riesgo" cumple 45 años