sábado. 20.04.2024

Entre las peculiaridades de Ceuta, esas que acostumbra a mencionar cualquier miembro del Gobierno, debería figurar también la de disponer de un hotel municipal. El Hotel Puerta de África ha sido este martes motivo de interpelación por parte del PSOE al Gobierno, y la respuesta no ha despejado ninguna duda, o casi. El actual consejero responsable de la instalación, el de Turismo, Empleo y Deporte, Nicola Cecchi, no ha despejado cuál será la vía que usará el Gobierno de la Ciudad para cortar de una vez por todas la sangría de millones de euros públicos que cada año se traga una sociedad en quiebra. Apenas sí dos aclaraciones: no está sobre la mesa licitar la venta del inmueble (aunque hay un pliego preparado por si acaso), se decidirá sobre si seguir gestionándolo de forma directa o licitar la gestión indirecta y se decidirá en 2024 cómo hacerlo.

Las palabras de Cecchi parecen más bien un paso atrás o al lado sobre el trabajo previo realizado por su predecesor, Alejandro Ramírez. El Gobierno se afanó en la pasada legislatura con la colaboración de Procesa en darle una salida a la plantilla (más de 40 empleados) al convertir a la sociedad en medio propio, lo que facilitaría reubicarlos en otras labores para la Administración Local sin dejar de pertenecer a la empresa.

La razón de ese movimiento parecía estar en desprenderse del hotel, traspasar su gestión y permitir a quién sea que venga a explotarlo no cargar con la losa de unos salarios poco competitivos, por decirlo suavemente, con e resto del sector.

Ahora, Cecchi parece volver a valorar la posibilidad de seguir explotando el hotel, aunque avisa, que se decidirá “lo que aconsejen los números” y lo que se decida entre todos los grupos. Si eso es así, parece que en realidad sólo hay una opción: deshacerse de la gestión del hotel que en los últimos años sin fallo desde antes de la pandemia ha obligado a la Ciudad a realizar ampliación de capital tras ampliación de capital, por aproximadamente 1 millón de euros anual para hacer frente a las deudas que la actividad generaba.

En el pasado las excusas fueron varias, y este martes las ha repetido Cecchi: la pandemia y el cierre fronterizo, la crisis migratoria del 21 (que nadie sabe cómo influyó en la ocupación del hotel), y cuando se iba a levantar cabeza en 2023, el incendio que ha forzado, como le ha recordado Melchor León desde el PSOE a que el hotel esté con la práctica totalidad de las habitaciones cerradas, dejando pasar las Navidades “y mucho nos tememos que cancelando las comuniones y otros eventos que vienen ahora”.

La buena noticia es que el hotel abrirá parece que en su práctica totalidad a partir del fin de semana, aunque la noticia transmitida por Cecchi obvia que la instalación seguirá sin servicio de restauración.

Cecchi ha confesado que la reforma que se requirió tras el incendio fue mucho más profunda de lo que se podía prever en un primer momento. Y ha servido para que se puedan abrir 120 habitaciones.

Otra cosa que ha aclarado el consejero es que no está en los planes del Gobierno que Ceuta pierda esas 120 plazas hoteleras porque las considera necesarias para la oferta turística local.

La solución final se adoptará a través del Consejo de Administración y la Junta General con la mayor brevedad, la dictarán “los números” y lo “que sea mejor para la oferta turística de la ciudad y la ciudadanía”. Esto es, el hotel seguirá siendo hotel, falta por ver cómo se gestiona.

El Gobierno no aclara como parará la sangría de millones del hotel público, pero...