sábado. 20.04.2024

Plena Inclusión ha celebrado este penúltimo miércoles de mayo -el último antes de la cita con las urnas- una suerte de coloquio en el que los usuarios de la entidad han tenido ocasión de interpelar directamente, de tú a tú, a los partidos políticos que están metidos de lleno en la pugna electoral.

Todas las formaciones que concurren a las elecciones (a excepción de Libres) han acudido a la llamada de la entidad, que ha hecho de la sala polivalente de la Biblioteca Pública Adolfo Suárez su particular espacio de debate durante dos largas horas.

Del lado del público, el lleno era absoluto; de parte de los políticos, la combinación era explosiva (nunca mejor dicho). PP, PSOE, VOX, MDyC, Ceuta Ya!, Ciudadanos y Podemos han apartado sus diferencias para atender muy diligentemente a las preguntas formuladas por hasta diez valientes en lo que se ha convertido en una estampa sin igual.

La idea era que los usuarios trasladasen a los candidatos sus dudas e inquietudes en materia de accesibilidad, sanidad, inserción laboral y demás cuestiones similares y que los segundos publicitaran las propuestas de sus respectivos programas. Lamentablemente, teoría y práctica pocas veces van de la mano. Esta, por desgracia, ha sido una de esas veces.

Cierto es que el encuentro ha arrancado con buen pie. La encargada de lanzar la primera cuestión era Miriam, que interpelaba a Cristina Pérez (en representación del Partido Socialista) a propósito de la construcción de un centro de día para personas con discapacidad psíquica. "Lo haremos en cuanto lleguemos al Gobierno", zanjaba la segunda de a bordo del PSOE caballa.

Insaf recogía el testigo para preguntar a Julia Ferreras (de Ceuta Ya!) por "medidas concretas" para mejorar la vida del colectivo en suelo ceutí, a lo que la aspirante a diputada replicaba aludiendo, entre otros menesteres, a la necesidad de incrementar la accesibilidad en nuestros autobuses y a la ya conocida de implementar semáforos con señales acústicas. "En general, cualquier programa electoral debe estar impregnado de inclusión", resumía la candidata.

Una intervención y varias propuestas después, Carlos Verdejo encendía la mecha. El portavoz de VOX en la Asamblea se empecinaba en acaparar un desgraciado protagonismo utilizando una interpelación sobre inserción laboral. "¿Qué mejoras habéis propuesto para proteger los derechos laborales y mejorar el acceso al empleo de las personas con discapacidad?", le preguntaba Sumaya.

Verdejo, que conocía a la joven "del colegio", no dudaba en aprovechar el tirón para atacar a diestro y siniestro. "La Ciudad maneja un presupuesto de 400 millones de euros", arrancaba. "Ese dinero no se puede malgastar en cosas que no sirven para nada; hay que gastárselo en que los ciudadanos vivan mejor", continuaba el secretario provincial de VOX, que decía abogar por "invertir más en cursos de formación para personas con discapacidad".

Los alegatos del ultraderechista, claro está, han devenido en una tirantez totalmente innecesaria e inoportuna dado el contexto. La incomodidad llegaba a su cénit cuando el candidato era preguntado por la problemática de la vivienda. "Ahora mismo, el Gobierno de Ceuta, que es del PP y del PSOE, no está construyendo casas", argumentaba. "Lo que sí hace es pagarles los pisos a los menas, que no son más que delincuentes", exponía, dejando ojipláticos a buena parte de los presentes.

Pese a que el resto de intervinientes optaban por hacer oídos sordos a las provocaciones, Verdejo seguía en sus trece. Si la cosa no ha ido a mayores ha sido gracias a la acertada intervención de la moderadora, que ha tenido que subirse al púlpito para llamar a la cordura y al sosiego. "No creo que este sea el lugar adecuado para sacar ciertos temas ni para poner a nadie en situaciones violentas", avisaba. "Aquí tenéis un ejemplo de por qué muchas veces no llegamos a acuerdos", aprovechar para reprochar Cristina Pérez. "Es imposible llegar a un entendimiento con alguien que se dedica a criminalizar a niños", remataba Ferreras.

Formuladas las pertinentes advertencias, el coloquio seguía su curso. Los exabruptos de Verdejo daban paso a lo que se convertirían en auténticos micromítines con peticiones de voto incluidas. Ciudadanos proponía "reservar el 25% de las vacantes de los Planes de Empleo a personas con discapacidad"; Podemos, vigilar de cerca a las empresas que no cumplen con la reglamentación vigente en materia de inclusión; MDyC, atajar la problemática de la falta de accesibilidad en muchas barriadas. Y así, un largo etcétera.

El encuentro se acabaría dilatando tanto en el tiempo que algunos de los políticos en él presentes se veían en la obligación de marcharse antes de hora para acudir a otros compromisos. Pese a que lo normal habría sido que todos posaran al término de la charla para una suerte de foto de familia, esa normalidad no sería tal. "No quiero salir en una foto con ese", decía uno de los candidatos por lo bajini.

Los partidos convierten el encuentro de Plena Inclusión en un auténtico mitin electoral...