La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha desmentido las afirmaciones difundidas por la Asociación Protectora de Animales y Plantas de Ceuta, que había denunciado un supuesto “sacrificio indiscriminado de perros sanos” tras la declaración del foco de rabia detectado en la ciudad.
“No se ha sacrificado ninguno”
En un comunicado oficial, la Consejería que dirige la Ciudad ha asegurado que “es rotundamente falso” que se haya producido el sacrificio de animales y ha recalcado que “no se ha sacrificado ninguno”. Según explica Sanidad, todos los animales errantes localizados en la zona de riesgo donde se detectó el caso positivo “están siendo mantenidos bajo observación”, siguiendo las indicaciones del ‘Plan de Contingencia para el Control de la Rabia Terrestre en Animales en Cautividad y Silvestres en España’.
La Consejería subraya que sólo se aplicarían “medidas excepcionales, como la eutanasia”, si un animal presentase síntomas graves de enfermedad irrecuperable o signos compatibles con la rabia, “siempre bajo criterio clínico y priorizando su bienestar”. En cuanto a los felinos ferales, se valorará su confinamiento de hasta dos años únicamente si resulta compatible con su bienestar, para evitar daños derivados de un encierro prolongado.
Medidas coordinadas y avaladas por el Plan de Contingencia
El comunicado indica que la Consejería está coordinando la convocatoria del consejo de valoración de medidas ante la presencia de un caso confirmado de rabia, conforme al ‘Plan de Contingencia’ aprobado en noviembre de 2023 por la Ponencia de Alertas y la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Dicho plan prioriza la seguridad de las personas y la protección de la salud pública, y establece que las eutanasias sólo están justificadas por motivos de seguridad o por riesgo sanitario.
Todas las actuaciones cumplen la normativa vigente
Sanidad asegura que todas las actuaciones desarrolladas en Ceuta tras la confirmación del caso han sido validadas por los organismos competentes del Sistema Nacional de Alerta Precoz y Respuesta Rápida, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad y el Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esto garantiza que las medidas adoptadas se desarrollan con rigor y conforme a la normativa vigente.
Compromiso con el bienestar animal y la salud pública
Por último, la Consejería recuerda que la Ley 7/2023 y el Plan de Contingencia deben interpretarse de forma completa y responsable, evitando cuestionar el trabajo de los técnicos que aplican las medidas recogidas en ambos documentos.
“La Consejería está comprometida con el bienestar animal, la protección de la salud pública y la prevención sanitaria”, concluye el comunicado, insistiendo en que todas las medidas adoptadas “se desarrollan con rigor y responsabilidad”.
La Protectora exige transparencia y garantías por escrito
La Asociación Protectora de Animales y Plantas de Ceuta ha respondido -de nuevo- a este comunicado de Sanidad señalando que en ningún momento se denunció un sacrificio consumado, sino la intención y el riesgo de que la Ciudad Autónoma aplicara de forma literal el artículo del Plan de Contingencia de la Rabia 2023, que prevé el sacrificio de animales errantes no identificados tras 21 días, sin haber aclarado si optará por la alternativa legal: vacunación, titulación de anticuerpos y observación prolongada hasta dos años.
El comunicado de la Consejería confirma que actualmente los animales están bajo observación, lo cual la Protectora valora positivamente, pero advierte que no despeja la preocupación sobre el destino de los animales al finalizar la cuarentena. Por ello, desde la Protectora exigen que la Ciudad confirme por escrito y públicamente que no aplicará el sacrificio automático.
Cumplimiento integral del Plan y jerarquía normativa
La Protectora recuerda que el 'Plan de Contingencia' debe aplicarse de forma integral, incluyendo alternativas al sacrificio. Según denuncian, hasta el momento, la Consejería no ha comunicado la habilitación de zonas de cuarentena prolongadas ni la capacidad instalada para ello, generando incertidumbre sobre la ejecución práctica del protocolo.
Además, subrayan que la Ley 7/2023 prohíbe el sacrificio de animales salvo por motivos de salud pública debidamente justificados, lo que invalida cualquier sacrificio automático tras 21 días. La Ciudad Autónoma, como administración titular de los animales de la vía pública, tiene la responsabilidad legal de aplicar el régimen previsto para animales en cautividad: "vacunación, identificación y observación".
Participación de las entidades implicadas
La Protectora exige formar parte del Comité de Coordinación de Rabia y del Grupo de Apoyo Técnico, “para garantizar que las decisiones se adopten con transparencia, rigor técnico y sensibilidad ética”.
Señalan que la nota surge porque percibieron la intención inicial de proceder al sacrificio automático, y destacan que “la protección de la salud pública y el bienestar animal sean objetivos complementarios”.
“Si realmente la Ciudad está comprometida con el bienestar animal, que lo demuestre con hechos y documentos, no con desmentidos políticos”, concluye la Protectora en un segundo comunicado.

