España se suma al dolor internacional por el fallecimiento del Papa Francisco. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial, que comenzarán este martes a las 00:00 y se prolongarán hasta el jueves 24 a las 24000, como muestra de respeto y homenaje al que ha sido uno de los líderes espirituales más influyentes de las últimas décadas.
El anuncio lo ha realizado el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en una declaración institucional desde el Palacio de La Moncloa. Bolaños, encargado de las relaciones con la Iglesia Católica, ha lamentado profundamente la pérdida del pontífice, a quien ha estacando su vocación humanista, su compromiso con los más vulnerables y su impulso reformador dentro de la Iglesia.
El ministro ha recordado especialmente su lucha incansable contra la desigualdad, el cambio climático y la injusticia, así como su firme defensa de los derechos humanos, el diálogo como vía de resolución de conflictos y su cercanía a las personas desplazadas, migrantes y víctimas de guerras como las de Ucrania o Palestina. “Francisco fue siempre la voz de los que no la tienen, de quienes viven en las periferias del mundo”, ha subrayado Bolaños.
En cuanto a su relación con España, el ministro ha rememorado los encuentros mantenidos con el Papa, en los que pudo constatar su afecto sincero por nuestro país, su simpatía natural y su interés por la realidad social española.
Durante los tres días de luto oficial, las banderas ondearán a media asta en todos los edificios públicos, y quedarán suspendidas las celebraciones oficiales de carácter festivo. Se permitirán, en cambio, actos conmemorativos y homenajes en recuerdo del pontífice. Este decreto, que cuenta con el respaldo de la Familia Real, regula el comportamiento de las personalidades públicas durante el periodo de luto.
La figura del Papa Francisco deja una profunda huella en la historia reciente, no solo de la Iglesia Católica, sino también en el ámbito social y político global. Su pontificado fue símbolo de apertura, humildad y compromiso con los más desfavorecidos. España, como tantas otras naciones, rinde ahora tributo a su memoria con gratitud y respeto.
El ministro acababa así su intervención “Ha fallecido un hombre bueno. Ha muerto un gran Papa. Descanse en paz, el Papa Francisco. Buenos días”
