viernes. 01.03.2024

Dos propuestas muy similares, solo distintas en el alcance de su aplicación, han recibido un trato diverso de los grupos políticos durante la sesión plenaria de la Asamblea celebrada este martes. En esencia, Vox y MDyC elevaban a la consideración del pleno sendas iniciativas en las que se solicitaba la eliminación de la obligatoriedad de la cita previa en los servicios de atención al público de la Ciudad. La única diferencia entre las dos propuestas residía en que la de la ultraderecha planteaba la supresión de la cita previa para todos los departamentos municipales mientras que la de los localistas la restringía a los tres registros de la Ciudad.

La propuesta de MDyC era aprobada por 20 votos a favor y cuatro en contra. La de Vox ha sido rechazada por 20 votos en contra y 4 a favor.

La de Vox ha sido la primera propuesta en debatirse. El portavoz de la formación de extrema derecha, Juan Sergio Redondo, ha sostenido su petición en el argumento de que la exigencia de pedir cita previa vulnera los derechos de los ciudadanos en sus relaciones con las administraciones públicas.

«La cita previa es un obstáculo al acceso de los ciudadanos a la Administración local, sobre todo para aquellos de edad avanzada –ha criticado el diputado- Esta población queda en una situación de total desamparo». Redondo, además, ha defendido que la medida, adoptada con carácter precautorio durante la pandemia de covid-19, ha perdido su sentido una vez superada la crisis sanitaria.

La intervención de Redondo ha sido contestada inmediatamente por la diputada de MDyC Nadia Mohamed, quien ha recurrido a un matiz de la redacción de la propuesta de Vox para argumentar su rechazo a una iniciativa tan similar a la de su grupo. Según la diputada, el texto hacía referencia a «todos los españoles», una referencia que Mohamed ha interpretado como intencionada: «¿Es que no todos los residentes tienen derechos a ser atendidos por la Administración?». Además, la diputada ha calificado la propuesta de Vox como «la del caos» por pretender que la eliminación de la cita previa afecte a todos los departamentos de la Ciudad.

Apenas una hora más tarde llegaba el turno a la propia Mohamed de defender la propuesta de su grupo. Su exposición, al igual que la de Vox, ha hecho referencia a la pérdida de derechos de los ciudadanos causada por la obligatoriedad de la cita previa y a la inconsecuencia de mantenerla aun después del fin de la pandemia. «No existen ni razones sanitarias ni jurídicas que sustenten esta obligación –ha continuado Mohamed- Los ciudadanos tienen derecho a elegir las formas de relacionarse con la administración».

Finalmente, y del mismo modo que MDyC decidió votar no a la propuesta de Vox, los diputados de la ultraderecha han hecho lo propio con la de los localistas.

 

La réplica de los diputados del PP

La consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha sido la encargada de dar la réplica a Juan Sergio Redondo. Chandiramani negaba cualquier posibilidad a eliminar el sistema de cita previa de forma generalizada en todas las áreas de trabajo de la Ciudad, aunque se comprometía a estudiar su supresión en aquellos servicios en los que, según los técnicos, pueda eliminarse.

La consejera ha rechazado la afirmación del portavoz de Vox de que el actual sistema de atención al público suponga una vulneración de los derechos de los ciudadanos: «Todos los ciudadanos que requieren ser atendidos personalmente lo son: lo único que se persigue con la cita previa es ordenar la atención que la Administración presta al ciudadano».

Poco más tarde era el consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, quien respondía a la propuesta de Nadia Mohamed. Tras remitirse a los argumentos previamente ofrecidos por su compañera de Gobierno, Gaitán se ha limitado a glosar las ventajas que el sistema ofrece a la organización de los servicios y a garantizar que no existan esperas innecesarias.

 

Vox y MDyC elevan al pleno dos propuestas muy similares pero votan no a la del otro