La Casa de la Juventud de Ceuta, junto con la Consejería de Servicios Sociales, Sanidad y Servicios Sociales, y la Consejería de Educación, Cultura y Juventud, ha impulsado una iniciativa que ha unido a 25 jóvenes voluntarios y a otros tantos usuarios del Centro Social del Mayor de Cruz Roja en un desayuno de convivencia.
La actividad forma parte del Campo de Voluntariado “Conoce Ceuta 2025”, que se desarrolla entre el 11 y el 23 de agosto. Según explicó Eva Rodríguez, técnico de la Casa de la Juventud, se trata de “una actividad importante a tener en cuenta y verdaderamente un voluntariado”, con la que se buscaba que los jóvenes compartieran un espacio de charla y convivencia con las personas mayores.
Mitad y mitad: un encuentro equilibrado
El desayuno reunió a 25 jóvenes —procedentes de distintas comunidades autónomas y de Ceuta— y a unos 25 mayores, en un equilibrio pensado para que la experiencia fuese plenamente intergeneracional.
Los mayores recibieron a los jóvenes “con aplausos”, agradeciendo la oportunidad de compartir vivencias, recuerdos y también momentos de ocio. Incluso se produjo una sorpresa improvisada: uno de los participantes más jóvenes ofreció un espectáculo de baile para animar la jornada.
La importancia de los valores y el respeto a la experiencia
Durante el encuentro, Rodríguez subrayó que actividades como esta ayudan a que los jóvenes “no pierdan valores”. Recordó que los mayores representan la experiencia y la memoria, y que “los jóvenes estaban deseando que este día llegara”.
La organización respetó las rutinas de los usuarios del centro, manteniendo el encuentro en su horario habitual de los jueves por la mañana, con la intención de que los visitantes se pusieran “en la piel de los mayores”.
La voz de Cruz Roja: sabiduría y juventud, unidas
Margot López, directora del Centro de Ocio del Mayor de Cruz Roja, destacó que “los mayores son los más sabios, los que tienen experiencia y aportan muchas cosas”. Según explicó, los usuarios del centro siempre se muestran abiertos a iniciativas de este tipo y valoran enormemente el contacto con los jóvenes.
López reivindicó que este tipo de actividades permiten combatir el edadismo y tender puentes entre generaciones. Además, puso en valor la entrega de los voluntarios: “En vez de irse a un camping o a un concierto, están en labores solidarias. Son héroes anónimos que acompañan a mayores en silencio, les hacen la compra o los llevan al médico”.
Un ejemplo de convivencia intergeneracional
Los mayores, lejos de sentirse distantes de los jóvenes, defendieron a esta generación como “sana y comprometida”. La jornada demostró que, pese a la diferencia de edad, la comunicación entre ambos colectivos fluye de manera natural y enriquecedora.
“Los mayores necesitan esa alegría de los jóvenes, y los jóvenes tienen mucho que aprender de la sabiduría de los mayores”, destacó López.
Nuevas oportunidades para seguir creciendo juntos
La experiencia ha abierto la puerta a futuras actividades intergeneracionales en Ceuta. Rodríguez confirmó que desde la Casa de la Juventud se impulsarán más encuentros de este tipo, mientras que Cruz Roja ya baraja iniciativas como talleres de yoga, paseos o actividades culturales conjuntas.
López, por su parte, fue clara: es necesario invertir más en programas que combatan la soledad de las personas mayores. “Los recursos deben destinarse a estas acciones sociales tan importantes. Los mayores cada vez son más y necesitan más apoyo”.
Conclusión: un paso hacia una Ceuta más unida
El desayuno entre los jóvenes del campo de voluntariado y los usuarios del Centro Social del Mayor de Cruz Roja no fue solo un encuentro puntual, sino una apuesta por el futuro de la ciudad. Un gesto sencillo que recuerda que Ceuta se construye desde la unión, el respeto y la solidaridad entre generaciones.








