sábado. 20.04.2024

Entre 1968 y 1975 pasaron muchas cosas a nivel mundial: en París, los estudiantes descubren que no había arena bajo los adoquines, pero si una V república con los pies de barro. Al otro lado del Atlántico, se producen en esos años muertes icónicas, de forma violenta: Martin Luther King, Ernesto Guevara De la Serna, Malcom X, Camilo Torres Restrepo o Bobby Kennedy mueren en el tramo final de los años sesenta. Son los años del festival de Woodstock, de las matanzas de la Familia Manson en California o de la Plaza de las Tres Cultiuras en México D.F. En China comienza la denominada revolución cultural -en la práctica, un movimiento represor contra los disidentes impulsados desde el gobierno maoista-, Israel y los países árabes libran la Guerra de los Seis Días. El hombre llega a la Luna, el terror a los Juegos Olímpicos de Munich y entre Mario Puzo y Francis Ford Coppola regalan al mundo la mejor lección de economía jamás dictada, aunque fuera bajo la forma de una película inmensa, inabarcable e irrepetible: El Padrino. Acaba el concilio Vaticano II, Salvador Allende es derrocado por un golpe de Estado en Chile y España se asoma timidamente al boato de Hollywood de la mano de Luis Buñuel y su discreto encanto de la burguesía. Luis Ocaña y Paquito Fernández Ochoa demuestran que para ser español y ganar algo no es necesario ser del Real Madrid, en los años en los que surge el mejor equipo de la historia: el de aquellos jugadores de rugby uruguayos que recurrieron al canibalismo para vencer a la muerte. Como los húngaros de veinte años antes, la Holanda de Cruyff y Neeskens dicta una magistral lección de belleza sin premio, cuatro años después de que Pelé o Carlos Alberto redondeen con un título mundial la trayectoria de la mejor selección de la historia.

Al margen de eso, en España también 'pasan cositas', como se dice ahora. Fundamentalmente tres: el zarpazo del terrorismo se presenta crudo y poderoso, alcanzando su pieza de caza mayor en la calle Claudio Coello, al paso del presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco. Muere Francisco Franco y la Marcha Verde de Hassan II, aprovechando la extrema debilidad de una España en recomposición a la muerte del dictador, fuerza la salida de nuestro país del Sáhara.

La "provincia 53", dice con una mezcla de orgullo y nostalgia  Carlos Blond. General en la reserva, presenta un libro sobre los últimos años de presencia española en aquel territorio. Y un adelanto: en su opinión, tanto Marruecos como Mauritania han traicionado tanto el espíritu de aquellas negociaciones como a los saharauis: " lo que recogían era que España finalizaba su responsabilidad como administradora del territorio y se lo pasaba a Marruecos y Mauritania, con el compromiso de estos dos países de hacer un referéndum en que los saharauis dijesen cuál ley quería ser su futuro. No se ha producido", lamenta,

Pero ¿cómo fueron aquellos últimos años en el Sáhara español desde la perspectiva de sus últimos soldados? "Todo el mundo sabe que la carrera militar es una carrera de dedicación y prácticamente, sea la situación que sea, de combate, de enfrentamiento, de paz, es exactamente igual para militar. Son años intensos, años divertidos y años que se clavan y se graban en el corazón completamente de lo que estamos hablando y es la historia que vivimos o tuvimos la suerte de vivir algunos militares en los últimos años de la permanencia de las unidades españolas o de las regiones del Sahara. Por supuesto. Son unos años intensos, unos años interesantísimos y unos años que se recogen en este libro, donde hablo de lo que hacíamos allí, lo que vivíamos en un territorio inhóspito, en un territorio inmenso, la mitad de España, 60.000 habitantes con unas carencias impresionantes pero que disfrutamos y vivimos la vida militar a tope. Y además nos correspondió una época interesante y que se está reflejando 50 años después y que es la entrega de la que fue la 53 provincia española del Sáhara a Marruecos, cuando las resoluciones de Naciones Unidas, aún vigentes, hablan de la voluntad de los saharauis".

Obligado es preguntarle si quiere hablar de los últimos acontecimientos: "Es el archipiélago canario que desde entonces se ha resentido las exportaciones, sus relaciones con África, se están cuestionando sus recursos. O sea que el momento no es una postura del gobierno, sino la el incumplimiento de lo que se firmó hace ya casi 50 años".

El conferenciante saluda al comandante general, Marcos Llago/ Juanjo Coronado
El conferenciante saluda al comandante general, Marcos Llago/ Juanjo Coronado

El libro de Blond, cuyos beneficios irán íntegramente dedicados a la Fundación Tercio Extranjero, se presenta en un Salón de Actos del Casino Militar repleto y que cuenta con la presencia del comandante general, Marcos Llago, entre otras personalidades.

La nostalgia de la provincia 53