La de las alas de mariposa es una de las denominadas 'teorías del caos' en el ámbito de la Filosofía. Es, también, una de las más conocidas fuera de las aulas y salas de estudio de todo el mundo: la que señala que el movimiento de una mariposa en un lugar puede tener consecuencias en el otro extremo del mundo. O, mejor dicho: acontecimientos y personas entre comillas dispares pueden estar intrínsicamente relacionados.
De esto tenemos unos cuantos ejemplos en los últimos días. Y con ejes en común: los menores, Marruecos, Argelia y el Sáhara. Empezando por el primero de ellos: en Marruecos, la prensa oficialista sigue tratando de rebajar las mieles de Eldorado que para chavales de apenas tres lustros representa cruzar la frontera hasta el territorio español. Empiezan a aparecer artículos que minimizan los logros de emigrar hacia España, señalando que también polacos o rumanos quieren emigrar a otros países de la Unión Europea. En definitiva: de desanimar a la inmigración juvenil a intentarlo.
Además, esta semana llega también un anuncio que ha de ser tenido en cuenta. Es el de Nasser Bourita, ministro de Exteriores, que dice que su país está dispuesto a admitir de nuevo a los menores que un día se fueron. Otra cosa, dice, es lo enrevesado de los sistemas de vuelta. Es decir: pone la pelota en el tejado de los países receptores de menores para que agilicen los trámites y estos vuelvan a Marruecos. En teoría.
En teoría porque la economía entra en juego. Ignacio Cembrero, uno de los periodistas que mejor conoce el vecino país, dejaba esta semana en su tribuna de El Confidencial varias dudas sobre la bondad del anuncio de Bourita. La principal: pronto estos menores empezarán a trabajar y a enviar dinero a sus familias. El dato dado por Cembrero (pueden leer la columna, bajo suscripción, pinchando aquí) se califica con su simple enunciación: las remesas de emigrantes equivalen al 8'5% del Producto Interior Bruto marroquí, superando al dinero generado por el turismo.
Y todo ello, en la semana en que el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha asumido "entéramente" la postura del Gobierno español sobre el Sáhara. No es una cuestión baladí: si alguna región española tiene que estar ojo avizor con lo que ocurra con la antigua colonia es, precisamente, un archipiélago que comparte aguas territoriales con el lugar. A la vista de la escasísima información que hay sobre el asunto ¿sabe algo Clavijo que desconozca el resto?. Según Cembrero, más bien, ha caído en la trampa dialéctica del anuncio de Bourita, fruto de la desesperación. Canarias está saturada de inmigración, aunque no toda proceda de Marruecos, y el debate interno español no ofrece una solución pronta para descongestionar la situación. Máxime cuando las relaciones entre Gobierno y PP están a punto (si es que no lo estaban) de romperse definitivamente tras el anuncio de una querella contra el PSOE por cohecho, tráfico de influencias y financiación ilegal. Clavijo, recordemos, pertenece a Coalición Canaria pero gobierna con el apoyo y varios consejeros del Partido Popular.Todo casi al mismo tiempo en que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y el presidente ceutí, Juan Vivas, se reunían en Madrid para recordar que el de los menores no es un problema exclusivo de la 'España africana', sino estructural y de todo el territorio nacional.
Y por último, Mohamed VI. El monarca magrebí, que apaarece poco últimamente, lo hacía el pasado viernes en la apertura del año legislativo en las cortes del vecino país." los fundamentos de la posición marroquí deben ser expuestos con claridad a un pequeño número de países que, a pesar de las realidades históricas y jurídicas, persisten en negar los hechos: Correlativamente, es necesario esforzarse por convencerlos de la legitimidad de la marroquinidad del Sahara con abundantes pruebas y argumentos jurídicos, políticos, históricos y espirituales. Hay que continuar defendiendo la justicia de nuestra causa y contrarrestar las maniobras de los adversarios", dijo el viernes. Curiosamente, la misma semana en la que tanto el ejército marroquí como el francés realizaban en el Mar de Alborán una maniobra conjunta con submarino nuclear. ¿Mensaje, más o menos velado, a Argelia, el principal rival marroquí por el dominio del Sáhara?...






