miércoles. 29.05.2024
TRATAMIENTO DE RESIDUOS

Urbaser se desmarca de la Ciudad y estima en cuatro millones más al año el coste de la planta de basura

La firma que ahora mismo gestiona el servicio de tratamiento y traslado de residuos calcula que el funcionamiento de la instalación del Hacho para 2024 alcanzaría los nueve millones y medio, por los algo más de cinco que tiene previsto ofrecer el gobierno anualmente. Además, la compañía considera necesario hacer una inversión de más de dos millones en mejoras en la planta

 Planta de transferencia de residuos en el Monte Hacho./archivo
Planta de transferencia de residuos en el Monte Hacho./archivo

Bandazo inesperado en el futuro del servicio de tratamiento y traslado de basuras de Ceuta. Urbaser, concesionaria actual del servicio -en prórroga forzosa. y favorita para -en UTE o de manera individual- hacerse con el nuevo contrato por cinco años que va a licitar la Ciudad se ha desmarcado por completo de los cálculos económicos del Ejecutivo. Fuentes consultadas por este medio indican que la compañía habría remitido un estudio económico al Gobierno en el que estima que el coste de funcionamiento de la Planta de Transferencia del Monte Hacho estaría cuatro millones por encima de lo que el Ejecutivo pretendía abonar anualmente a la nueva concesionaria. También se estima en casi dos millones y medio las actuaciones necesarias para poner al día el espacio de transferencia.

El Gobierno local mantiene la idea de continuar empleando la actual planta y se encuentra inmerso en el proceso de redacción de los pliegos para el nuevo contrato, por cinco años y para el que se ha aprobado un gasto plurianual de 28,2 millones. Una cuantía muy similar a la de la última licitación del servicio, en 2010.

Eso son algo más de cinco millones anuales. Sin embargo, según varias fuentes conocedoras de la situación, Urbaser estima ahora en más de nueve el coste anual de funcionamiento. En esos cálculos que según las personas consultadas la compañía ha trasladado al Gobierno destaca el precio del transporte, que ronda los cuatro millones anuales.

La firma que se encuentra en pleno proceso de venta lleva acumulados numerosos contratos en la ciudad -con el Ingesa y el propio Ayuntamiento- y según dicta la lógica empresarial, cuanto más lucrativos sean estos, más vale la sociedad a la hora de un traspaso.

Urbaser aparece como la gran favorita para hacerse con el servicio, aunque los números que maneja se encuentran muy alejados de las previsiones iniciales y esto podría abrir la puerta a que otras firmas interesadas, como pudiera ser FCC, entren con fuerza en el concurso.

La Ciudad se plantea cambios con el transporte en el punto de mira

El volantazo que de paso a una nueva concesionaria no sería una sorpresa a la vista de que el Gobierno local empieza a plantearse cambios en un servicio que ha dado muchos quebraderos de cabeza al Ejecutivo, especialmente con los problemas para trasladar la basura a la Península.

Según reveló este medio la pasada semana, la Ciudad tiene decidido mantener al menos por cinco años la actual planta de transferencia del Monte Hacho a pesar de los cantos de sirena de alguna empresa que habría planteado crear una planta de reciclaje. Eso sí, la salida a licitación del nuevo contrato para la gestión de la instalación ya existente se está demorando por varios factores. Uno de los más trascendentales, la posibilidad de separar en dos adjudicaciones distintas el tratamiento de la basura y su traslado a la Península, ante los constantes problemas que esta tarea ha generado y que previsiblemente podrían repetirse dentro de un mes.

Actualmente, según las fuentes consultadas por este medio, la Ciudad tiene sobre la mesa el interés de varias navieras fuertes, una de ellas con oferta en firme entre los seis y los ocho millones de euros para hacerse cargo de un asunto que ha venido generando numerosos inconvenientes en los últimos meses.

Urbaser, quien gestiona la planta y por tanto ostenta el contrato -en prórroga forzosa- con el paquete completo, tiene delegado el cometido en la pequeña naviera malagueña Peregar, a quien paga 3,4 millones de los casi cuatro en los que cifra el transporte. Además, la firma subcontratada estima ingresar algo más de dos millones del Ministerio de Transportes como subvención a esta línea.

Algo más de cinco millones y medio que no acaban de servir para asegurar un buque que se dedique en práctica exclusiva, con periodicidad diaria, a trasladar la basura a la Península y, lo que incluso es más importante, tener la capacidad de hacer frente a imprevistos, como la avería de un barco. Sin músculo económico, Peregar se ha visto forzada a alquilar navíos de compañías más grandes.

La disyuntiva entre mantener el problemático actual sistema por comodidad o plantear la separación de contratos y acudir a una naviera que garantice el servicio es uno de los aspectos que están retrasando la salida a licitación de la gestión de la planta, que el consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, había anunciado para el mes de abril.

Pero antes de que el nuevo acuerdo se rubrique, los problemas con los barcos podrían volver, dado que según personas conocedoras de la situación, el barco Mistral, que ahora mismo presta el servicio, dejará de estar disponible cuando acabe mayo. Entonces, aunque se apunte a un acuerdo sellado ya por Peregar para adquirir un buque, cabe la posibilidad de que este no este disponible en tiempo y forma, obligando a un nuevo parche.

Las cuentas para el Gobierno prácticamente salen. Pues si se paga a Urbaser unos cuatro millones para que subcontrate el barco de la basura y además se podrían obtener entre 1,5 y 2,3 millones del Ministerio de Transportes, únicamente faltaría en torno a un millón para acordar directamente con otra naviera el servicio de traslado.

Urbaser se desmarca de la Ciudad y estima en cuatro millones más al año el coste de la...