martes. 18.06.2024

El próximo día 6 se cumplirán 80 años de un hecho que cambió todo: el Desembarco de Normandía. Más allá de la literatura romántica -dice Alfonso Rojo, corresponsal de guerra en tiempos, que quien glosa un conflicto bélico es porque nunca vió uno de cerca- de la profusa producción cinematográfica, de los análisis sobre la eficacia de las tropas aliadas en el Día D y la Hora H, lo cierto es que podemos considerar aquella histórica jornada como un punto de inflexión. No sólo porque la derrota de los nazis era cuestión de tiempo, sino porque en ese momento Europa se planteó qué quería ser de mayor a partir de aquellos miles de cadáveres de uno y otro bando repartidos por las playas del norte de Francia.

Uno de los que lo tuvo claro fue Jean Monnet. Un auténtico visionario: hombre de negocios francés, tuvo claro que solo la unidad política, económica y social de Europa la haría inasequible a guerras intestinas, ejercicio común prácticamente desde que César conquistó la Galia y Viriato fue traicionado a las puertas de Numancia. Suya es la firma del Tratado del Carbón y del Acero que, en cierto modo, es el germen de la actual Unión Europea. Junto a su compatriota Robert Schuman, el italiano Alcide De Gasperi o el alemán Konrad Adenauer  -fundamental este último- , no es descabellado considerarle el padre del proyecto europeo. Aquello derivó en la Comunidad Económica Europea, a la que España accede en 1986, y posteriormente en la Unión Europea. Todo vertebrado en valores humanistas, garantistas, respetuosos con las minorías. No es de extrañar, por tanto, que una de las partes del programa Erasmus -nombrado así como homenaje a otro gran europeísta, Erasmo de Rotterdam- lleve su nombre. Se trata de cátedras en distintas universidades que se consagran, básicamente, a la difusión y estudio del proyecto europeo

La cátedra Monnet de la Universidad de Cádiz pone sus ojos en Ceuta. Lo hace a través de Alejandro Del Valle, su director y colaborador del Real Instituto Elcano, que pone en énfasis que las dos Ciudades Autónomas son las únicas del norte de África con valores "puramente europeos y democráticos", lo cual suscita el análisis. y el estudio en un master bilingüe sobre inmigración. "Son las únicas que existen en la Unión Europea con esta peculiaridad. Es el único entorno democrático de convivencia plural que existe, con arreglo a los valores europeos, en el Norte de África".

Pero ¿este hecho está suficientemente bien valorado?. "Se da por supuesto en todo el territorio nacional rigen estos valores europeos, en todo el territorio nacional. Hay que resaltar que en un entorno que no es democrático, rigen los valores de tolerancia, igualdad, hombre y mujer, etc". Volviendo a Normandía ¿peligra la obra de Monnet?. "Vivimos ahora en unos momentos en los que hay que resaltar el eje democracia/ estado autoritario. Hay que incidir mucho en eso, en la actualidad, en el hecho democráctico, y hay que defender a nuestras ciudades del Mediterráneo sur con todos nuestros medios".

Alejandro Del Valle: "Hay que valorar que Ceuta y Melilla son las únicas ciudades...