jueves. 04.06.2026

La marcha de la única psiquiatra del INGESA en Ceuta ha reabierto una herida que nunca termina de cerrar: la pérdida constante de profesionales sanitarios en la ciudad autónoma. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha vuelto a exigir al Ministerio de Sanidad “soluciones reales” que frenen esta situación y garanticen la estabilidad de las plantillas. Según el sindicato, cada salida de un especialista supone un nuevo golpe a un sistema ya cargado de tensiones, “y el Gobierno sigue mirando hacia otro lado”.

Una crisis que se agrava en una Zona de Difícil Cobertura

Ceuta fue declarada oficialmente Zona de Difícil Cobertura mediante el Real Decreto 118/2023, de 21 de febrero. Sin embargo, CSIF denuncia que el Ministerio de Sanidad continúa sin aplicar las medidas derivadas de esa catalogación, negando en la práctica los efectos de dicha condición.
“El propio decreto lo establece, pero el Ministerio insiste en que todos los puestos están cubiertos y que no se cumplen los requisitos”, explican desde el sindicato. La realidad, afirman, es bien distinta: las plantillas siguen incompletas y los servicios bajo una presión insoportable.
De hecho, solo una de las cuatro jefaturas planteadas por INGESA en Ceuta ha sido cubierta, lo que refleja la dificultad para atraer y mantener personal cualificado en el territorio.

Causas estructurales: sobrecarga, salarios y desinterés político

CSIF señala que el problema no radica en la falta de profesionales en España, sino en la incapacidad del Ministerio para ofrecer condiciones atractivas. “Los médicos no vienen ni se quedan porque los salarios no son los más competitivos, la sobrecarga laboral es excesiva y las guardias médicas superan los límites que marca la normativa europea”, denuncian.
A todo ello se suma el aislamiento geográfico de Ceuta y la falta de incentivos personales o familiares para quienes deciden establecerse en la ciudad.

Desde el sindicato lamentan que la ministra de Sanidad, Mónica García, demuestre “un desconocimiento absoluto de la realidad ceutí” y que el problema “no sea técnico, sino político”. “Estamos ante un incumplimiento claro de la propia normativa ministerial”, apuntan.

Medidas urgentes: activar la Zona de Difícil Cobertura

Para revertir esta tendencia, CSIF propone activar de forma efectiva las medidas asociadas a la declaración de Zona de Difícil Cobertura, que incluyen dos componentes esenciales:

  • El retributivo, destinado a compensar económicamente el esfuerzo y las dificultades añadidas del ejercicio profesional en Ceuta.
  • El no retributivo, que contempla mejoras en las condiciones laborales y personales que faciliten la permanencia en el puesto.

Según el sindicato, en otras comunidades autónomas ya se han puesto en marcha medidas similares, incluso elevando algunas zonas a la categoría de “muy difícil cobertura”, con resultados positivos en la captación y retención de personal.

Una realidad singular que exige soluciones específicas

CSIF subraya que Ceuta no puede compararse con ninguna otra región. Su ubicación como ciudad española en el norte de África y frontera sur de Europa crea una realidad sanitaria única, marcada por el aislamiento territorial y la escasez de recursos.
Cada vez que un profesional se marcha —como la psiquiatra recientemente—, el impacto es inmediato sobre los usuarios del sistema sanitario. “Los grandes perjudicados son los ciudadanos, que sufren las consecuencias de la falta de planificación, de recursos y de voluntad política”, concluye el sindicato.

CSIF exige al Ministerio de Sanidad soluciones urgentes ante la fuga de médicos en Ceuta