miércoles. 29.05.2024

Si piensan que esta noticia ya la han leído, no andan descaminados, puesto que este supone el enésimo capítulo de una serie que, por desgracia, no parece que se vaya a cancelar, a pesar de la poca audiencia que tiene. La hija del inquilino no para de pedir soluciones, pero nadie la escucha. Mucho menos los responsables que son quienes deberían hacerlo.

GONZALES DE LA VEGA 4 3
GONZALES DE LA VEGA 4 3

Resumiendo la historia, este hombre, de avanzada edad, reside en González de la Vega 4, una vivienda propiedad de la ciudad cedida - asegura que dispone de la documentación al respecto - por la ciudad. El estado de humedades en el piso es tal, que cada algunos meses, desde 2020 hasta ahora, se producen desperfectos, algunos tan graves como el derrumbamiento del techo que le produjo lesiones al caer los cascotes encima. Una caída de elementos que se reprodujo en 2022.

La familia, especialmente su hija, lucha por una solución, que no llega, o llega a medias y tarde. En esta ocasión, ante la nueva caída del techo, "literalmente encima" dice su hija, que ha tenido que llevar a su padre, donde le han hecho un TAC, y tiene que permanecer hoy ingresado. Esta es la segunda vez que tiene que ser ingresado, tras romperse la nariz hace unos años.

La hija ha explicado que le han asegurado que mañana o pasado vendrán a tirar el tabique y pronto a arreglarlo, aunque ella no se fía porque no es la primera vez que le prometen cosas que luego no se cumplen, con retrasos. "La Ciudad no está teniendo humanidad" lamenta, "mi padre no puede pagar un alquiler elevado y necesita una vivienda digna", que es precisamente lo que pide, que el Gobierno cumpla la promesa que hizo sobre que la vivienda actual iba a ser provisional y que se le asignaría otra, algo que, evidentemente, no ha ocurrido.

GONZALES DE LA VEGA 4 1
GONZALES DE LA VEGA 4 1

Mientras tanto y con él permaneciendo, por ahora, en el hospital y la familia en vela sin poder descansar hasta que su situación se solucione; se acumulan los daños periódicos en la casa, donde además de desprendimientos y agujeros en los techos, ha habido que apuntalar el techo de habitaciones. Vivir en estas condiciones es infrahumano e insalubre, más para un hombre de 85 años que necesita cuidados.

El inquilino de González de la Vega, internado en el Hospital por un nuevo...