martes. 23.07.2024

La emblemática playa de San Amaro, un destino favorito para cientos de vecinos y visitantes, ha sido objeto de una denuncia enérgica por parte de la Asociación de Vecinos de San Amaro. A pesar de ser una de las zonas más concurridas en la época estival, la playa "parece haber sido desatendida, y la frustración de la comunidad ha llegado a su punto máximo".

Playa de San Amaro
Playa de San Amaro

Una de las preocupaciones más acuciantes es la falta de agua en la nueva ducha instalada en la playa. A pesar de los esfuerzos para mejorar las instalaciones, los usuarios aún no han podido disfrutar de este servicio esencial. Además, la presencia de piedras que no han sido retiradas crea un ambiente incómodo y potencialmente peligroso para los bañistas.

Playa de San Amaro
Playa de San Amaro

La Asociación de Vecinos también ha señalado la existencia de estructuras en la playa que están siendo utilizadas como áreas para la eliminación de desechos. Este problema no solo afecta la apariencia general del lugar, sino que también plantea preocupaciones sobre la salud y el medio ambiente. A pesar de las quejas constantes de los residentes, la respuesta de las autoridades locales ha sido descrita como indiferente.

Un aspecto particularmente frustrante resalta en la denuncia: "durante todo el verano, no ha habido un solo día en que una máquina de limpieza haya aparecido para mantener adecuadamente la playa. A pesar de la afluencia diaria de cientos de vecinos y turistas, la falta de atención a la limpieza ha creado una experiencia desagradable para quienes visitan la playa de San Amaro".

Las imágenes compartidas por la Asociación de Vecinos muestran claramente la situación, con una multitud de personas disfrutando del mar en un entorno que "no ha recibido el mantenimiento necesario". 

La Asociación de Vecinos de San Amaro hace un llamado urgente a las autoridades competentes para que tomen medidas inmediatas y resuelvan estos problemas persistentes.

La Asociación de Vecinos de San Amaro alza su voz ante el “abandono” de la playa